La extraordinaria temporada 2015 del básquet femenino de Presidente Derqui tiene un motivo más para sentirse orgulloso. Andrea Santa María regresó de su tercera participación mundialista con Argentina, en la categoría +35 años.
La goleadora rojinegra fue una de las figuras del plantel albiceleste que logró el 6º puesto en el Mundial FIMBA, desarrollado en Orlando (Estados Unidos).
“La experiencia siempre es inolvidable, siempre son distintas. En cada una te llevás algo positivo”, contó Andrea de regreso en el país y mientras era testigo del Cuadrangular “Vasco Cataini”, en Atlético.
“Nosotras vamos evolucionando. Aunque se van incorporando chicas nuevas, 5 o 6 somos las mismas, las que podemos viajar. Obvio que hay que tener disponibilidad, buscamos algún sponsor, pero el mayor esfuerzo es nuestro”, describió de la Selección.
-¿Con qué nivel de competencia te encontraste?
- Fue superior al de otros mundiales. Tal vez por haber más equipos. En nuestro grupo, Colombia y Puerto Rico se vio que se prepararon muchísimo. Ellas clasificaron en nuestra zona y alcanzaron el 2º y 3º puesto.
-¿Cómo la viste a Argentina?
- Se mostró que tenemos un buen proyecto. Terminamos 6ª, lo que es un buen torneo. Nos jugó en contra que arrancamos con 2 derrotas ajustadas. Perdimos por 6 contra Colombia y por un doble con Puerto Rico. El resto de los partidos lo ganamos bien. Hubiese modificado todo haber ganado alguno de esos dos partidos.
Mamá y compañera
Santa María también es noticia porque está cumpliendo un sueño personal y muy raro en el deporte. Está compartiendo el plantel de Derqui con su hija, Camila Serrano.
“Jugar con mi hija es un honor y un placer. Es inolvidable. Como mamá es algo increíble que me ha pasado. En tantos años de básquet, es lo mejor que me pasó”, destacó Andrea.
“Dejo la herencia para que ella haga lo mejor y sea mejor que su mamá”, subrayó.
-¿Cómo es ser compañeras de equipo, se rompe la distancia de madre e hija?
- Creo que lo llevamos bien. Las chicas por ahí me dicen ‘vos no le digas nada’ porque se lo digo como mamá y no como compañera. Entonces las chicas son las que le dicen ‘dale Cami, ponete las pilas’ o ‘no la escuches a tu mamá’ (risas). Para mí es un placer y un honor, para ella quizás sea más duro o una presión.
“Le doy muchos consejos, le digo que hay que ser paciente, educada. Las chicas no son como éramos antes, que se divierta, que lo disfrute”, concluyó Santa María.
31
triunfos consecutivos logró la Primera femenina de Presidente Derqui. Fue este martes por la noche en Núñez. El Rojinegro derrotó 68-58 a Obras Basket como visitante y extendió su racha en la Asociación Metropolitana, donde ya tiene asegurado el 1 de la Fase Regular de la Conferencia de Ascenso Norte, en busca de volver a la División de Honor, en 2016.