Esta semana se conocieron dos indicadores que no sorprendieron a la industria, sino todo lo contrario, confirmaron lo que viven en sus propias fábricas. La actividad industrial está peor que el año pasado y no encuentra piso.
A esta baja en la producción por menos demanda se le suman las restricciones que tienen las empresas por baja de energía, principalmente el gas en esta época del año.
Según datos del Centro de Estudio de la Unión Industrial Argentina (UIA), en abril último la producción se contrajo un 3,7%, comparada con el mismo mes del año anterior. En tanto, en el primer cuatrimestre, el sector acumula una baja de 2,2% interanual.
Pero lo que más preocupó fueron los datos oficiales del INDEC que arrojaron una caída del 4,2% en abril con relación al mismo mes del 2013 y retrocedió 3,5% en el primer cuatrimestre.
La producción automotriz lideró las caídas, con un retroceso del 20% en abril mientras que el sector de autopartes se retrajo un 17,1% y de papel y cartón 2,2%, para la estadística oficial.
La UIA destacó el retroceso en la producción automotriz (21,6%), en el cual influyó tanto la contracción de las ventas a concesionarios de origen nacional (29,7%) como de las exportaciones (20,5%); mientras que el bloque de minerales no metálicos -que incluye sectores vinculados a la construcción y la obra pública y que mostró alzas durante gran parte de 2013- se contrajo 4,7%, destacándose una caída en los despachos de cemento del 7,1% interanual.





