Primero fue el kilómetro 50, a fines de la década de 1990, que concentró todas la miradas de los inversores y en poco más de 10 años se convirtió en un lugar de referencia para todos aquellos que llegan a Pilar para realizar algún negocio o para pasear. Luego, el desarrollo se instaló en el kilómetro 43, a un puente de la ruta 26. Cada uno de estos desarrollos tuvo su límite hasta el momento que el costo de la tierra y el espacio permitió crecer.
Hoy, el lugar emblemático en donde todos quieren estar a la hora de invertir es la Avenida Caamaño, que une la Panamericana ramal Pilar y la ruta 25, a la altura de Pilar del Este.
Este espacio que nace en la intersección de las vías del Ferrocarril Belgrano Norte y la autopista es un sector que cuenta con colegios, centros comerciales, lugares de residencia y edificios de oficinas.
“La Avenida Caamaño es una realidad de desarrollo y la apuesta hoy es que las empresas se instalen en el Partido, y principalmente en esta zona con sus oficinas corporativas”, señaló Alejo García Guevara, gerente de desarrollo de Officia Pilar.
Este emprendimiento cuenta con dos edificios en cinco plantas, más de 70 oficinas y consultorios de distintas dimensiones, y 22 locales comerciales y cocheras, una cantidad inusual para la zona.
Los valores arrancan en $17.000 el m2 con tickets desde los $773.000 en unidades con cochera cubierta incluida.





