Unos 50 operarios de la empresa Moura, enrolados en el Sindicato Químico de Pilar, cumplieron ayer el tercer día de una medida de fuerza que mantiene parada la producción de la planta de baterías de autos instalada en el Parque Industrial de Pilar.
El reclamo tiene dos puntos muy claros: un aumento salarial que aún no ha sido especificado y la disposición, por parte de la empresa, de un servicio de charters para acceder a la planta, privilegio del que ya gozan trabajadores de otros sectores, como el caso de los administrativos.
Los trabajadores explicaron ayer que actualmente perciben un básico de 1.800 pesos por quincena y que aguardan una suba por parte de la empresa. Sin embargo ayer se cumplió el tercer día de protesta y hasta anoche, al cierre de la presente edición, no se habían producido acercamientos por parte de la firma para tratar de destrabar el conflicto.
Poco después del mediodía de ayer se vivieron algunos momentos de tensión. Unos 50 trabajadores se manifestaban con bombos y cantos en la puerta de la empresa, ubicada en la Calle 3 al 1188 del complejo fabril local.
Al lugar llegó casi una decena de patrulleros y los manifestantes pensaron que podría tratarse de un intento de desalojo. Con el correr de los minutos las tensiones se fueron aflojando y se aclaró que supuestamente la presencia policial era para asegurar el acceso a la planta de los administrativos que llegaban en el cambio de turno.
En febrero del año pasado los trabajadores hicieron una medida de fuerza luego que se detectara trabajadores en negro dentro de la planta.
El dato
La fábrica Moura es de capitales brasileños y es considerada un gigante de la región en su rubro. Llegó a Pilar a finales del 2011 tras una inversión de 10 millones de dólares en su primera etapa. Provee a las principales terminales automotrices.
