El Área de Transferencia Tecnológica (ATT) culminó un trabajo de ingeniería inversa en donde reconstruyó los planos de una sopladora de fundición de casi 100 años que utiliza un motor de 1.000 caballos de fuerza perteneciente a la empresa Acindar.
La estructura de metal de 3 por 2 metros, pesa unos 3.800 kilos, y ya no cumplía con la función porque sus componentes estaban desgastados y tenía una rajadura. Así fue que a través de la empresa Repicky, quien trabaja con el ATT, la pieza llegó al Campus de la Austral en Pilar y se realizó la reconstrucción del plano en 3D y en 2D, con los informes correspondientes.
El trabajo de ingeniería inversa consistió en una medición completa de la armadura, relevamientos de cortes, dibujo en catia y contraste del 3D nuevamente con la pieza en cuestión.
A partir de allí se confeccionaron los informes correspondientes y se armaron los planos definitivos de la pieza en 3D y 2D acotados para ser entregados al modelista y mecanizador, quienes serán los encargados de fabricar la pieza nueva que reemplace a la actual.
El trabajo, que llevó poco más de 10 días, demostró que con el concepto de ingeniería inversa cualquier pieza de estas características, que por su antigüedad no cuenta con planos, puede ser reconstruida y modificada/corregida para que su funcionamiento mejore y se refuercen los sectores que con el tiempo se desgastaron más.





