ver más

Los comercios de indumentaria ya liquidan la colección de temporada

El fenómeno se verifica tanto en el centro de la ciudad como en los shoppings. Los comerciantes dicen que necesitan liquidez para hacerse del stock para el otoño y el invierno que se avecinan.

9 de febrero de 2012 - 00:00

 

En el shpping Las Palmas del Pilar, los grandes carteles invitan a acercarse con ofertas tentadoras.

 

“Liquidamos al 50%”. El letrero, reproducido en decenas de vidrieras de tiendas y zapaterías de la ciudad y de los shoppings de los alrededores, muestra el apuro de los comerciantes por intentar deshacerse de la colección de primavera-verano para poder hacerse del stock necesario para afrontar la nueva temporada que se avecina (otoño-invierno).

Ni bien pasaron las fiestas, donde muchos apostaron a rotar buena parte de la mercadería que tenían comprada para el verano, llegaron las rebajas. Es que los estantes y los depósitos no mostraron la merma que se suponía y entonces los costos fijos comenzaron a asustar.

A esto se agrega la presión de las fábricas y los plazos que muchas imponen. Ayer, un comerciante del centro le explicó a El Diario que para el 15 de febrero debe tener toda la colección de invierno comprada. Para eso necesitará contar con efectivo o cheques, y entonces la urgencia de vender se vuelve una carrera contra el almanaque. El camino más habitual para no perder pisada es liquidar el verano, sacrificando ganancia, para poder comprar y apostar por el invierno.

Si bien la tendencia de liquidar en plena temporada hace ya algunos años que se viene manteniendo -tanto en verano como invierno- cada vez los plazos se adelantan más. Pero este año, los temores a la retracción de los “interesantes” volúmenes de ventas que se venían registrando hicieron que los carteles aparecieran antes de lo previsto. Incluso, sostuvo el encargado de un local de ropa femenina del shopping Las Palmas del Pilar, hubo casos donde en diciembre llegaron las primeras rebajas a las vidrieras. Ahí, el comienzo del verano coincidió con el inicio de la liquidación, toda una novedad.

 

Escalera de descuentos

En las principales calles comerciales del centro, los carteles han proliferado y los descuentos van desde el 10 al 50%. “Después hay que ver si es real y si se habla de porcentajes de ganancia o de valor final de la prenda. De todos modos es de esperar que aquellos que empezaron con un porcentaje menor vayan aumentando las rebajas a medida que pasen los días y se acerque el final de temporada”, explicó una comerciante de la calle Pedro Lagrave.

En local de Ricky Sarkany del shopping Las Palmas del Pilar, una faja roja sobre la puerta y las vidrieras anuncia una “Liquidación total”. De todos modos, los comerciantes locales están lejos –según sostienen- de lo que hicieron sus colegas de Buenos Aires, que antes de Navidad ya ofrecían en los principales shoppings descuentos de hasta el 70%.

Esto genera, del otro lado del mostrador, una oportunidad para los consumidores. Es que el adelanto de las liquidaciones puede resultar una posibilidad ideal para comprar lo mismo sin pagar de más. Sin embargo, los comerciantes son cautos con esta tendencia porque advierten que los márgenes de ganancia se convierten en escasos.


Recorrida

Los negocios céntricos, de remate

La palabra “liquidación” es la más leída en las vidrieras de los comercios del centro. Porque para cerrar una temporada de verano sin déficit, los negocios promocionan por estos días rebajas en los productos de verano que arrancan en el 10 y escalan hasta el 50%. De esta forma, los comerciantes estiman que redondearán una suba en las ventas con relación a los meses de enero, febrero y marzo del 2011.

Ya en enero, al caminar por Rivadavia o por Pedro Lagrave, se apreciaba en las vidrieras de los negocios un panorama propio de fines de febrero o de principios de marzo.

Se trataba de la aparición de las liquidaciones de temporada que esta vez llegaron por anticipado, cuando muchos siquiera habían atinado todavía a irse de vacaciones o a ponerse un short de baño o una bikini para ir al mar, al río, o a una pileta. Como consecuencia de eso, los descuentos en los comercios ya llegaban en aquel entonces hasta el 40% en algunos casos. El veranito de las ventas se había hecho sentir en diciembre, cuando las fiestas de fin de año volcaron a los consumidores a los locales.

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar