Debut alentador en el TC Pista
Perlo comanda un pelotón en Mar de Ajó, con el Ford del Gurí Martínez Competición.
El TC Pista abrió la temporada 2012 en Mar de Ajó, junto al Turismo Carretera, y la legión de pilotos pilarenses tuvo un debut discreto y con algunos altibajos.
El mejor exponente local de la 1ª fecha resultado Gonzalo Perlo, que finalizó 14º con el Ford del Gurí Martínez Competición, en lo que fue su primera final en la especialidad tras alejarse del Top Race V6.
Marcelo Videle (Ford) y Federico Lynn (Ford) terminaron 24º y 28º, respectivamente, muy lejos del rendimiento esperado.
La victoria fue para el debutante Gastón Cruscita (Chevrolet), que llegó desde el TC Mouras, seguido por Franco Vivian (Chevrolet) y Nicolás Bonelli (Ford).
Los tres marcaron una clara diferencia con el resto, ya que el 4º, Facundo Ardusso (Ford), llegó a 14 segundos del ganador.
Perlo completó las 20 vueltas de la final a 34 segundos de Cruscita pero inmerso en un cerrado pelotón que ofreció un espectáculo atractivo.
El pilarense, que había sido 10º en su serie del sábado, largó 20º y avanzó a fuerza de los abandonos de varias máquinas. Una vez acomodado en la 14ª ubicación, se esforzó por sostener un indócil Falcon en pista y aguantar la posición ante el asedio de Alejandro Berganza (Chevrolet) y Nazareno López (Chevrolet).
“Se cumplió el objetivo de poder llegar y sumar puntos. Esa era la idea ya cuando el viernes vimos que estábamos complicados con la puesta a punto del auto”, comentó Perlo después de la carrera.
“Tanto en la serie como en la final llegamos y sumamos con un auto que iba verdaderamente muy mal y con el que tuve que poner hasta lo que no tenía para mantenerlo dentro de la pista”, agregó.
“Igualmente -continuó- le quiero agradecer a todo el equipo del Gurí Martínez que trabajó incansablemente para encontrar la puesta a punto del auto, que en ningún momento apareció.”
A su vez, destacó los aspectos positivos que arrojó su debut en el TC Pista. “Es muy importante haber podido dar las 20 vueltas de carrera para sumar experiencia con este tipo de autos, que se caen mucho en el ritmo de mitad de carrera en adelante”.
“Tenemos muchísimo por mejorar con el equipo, especialmente en la tracción y velocidad de curva del auto, ya que el auto no era rápido y eso nos llevó a pelear en la mitad del pelotón. En conjunto con el equipo, creo que tenemos todo para pelear bien adelante”, manifestó el debutante.
Desde el fondo. El debut de Videle y Lynn estuvo muy lejos de las expectativas que sembraron ambos durante el receso de verano.
Marcelo penó con la falta de potencia del impulsor, finalizó 24º y se esperanzó con mejorar el rendimiento para la próxima fecha.
“Fue un fin de semana para olvidar. Al motor le faltaba power, así que esperemos que se revierta en Paraná porque el auto no esta funcionando bien”, describió Videle.
Por su parte, Lynn se fue muy molesto por un toque que recibió en el inicio de la final y que lo llevó al 28º puesto.
“Increíble como De Giusti me toca y arruina cualquier posibilidad de avance que tuviéramos en la primera vuelta. Venimos recién de largar, peleando por los últimos puestos, y se tira con todo a pasarme, todavía no puedo creerlo”, manifestó Fede.
Y agregó: “Después nos dedicamos a girar solos evaluando el funcionamiento del auto sobre el cual hay que seguir trabajando y mucho.”
Además, para Lynn tampoco fue un debut positivo en cuanto al funcionamiento del auto. “El Ford nuevo ha tenido tendencias raras y tendremos que realizar un control importante en el taller para llegar en las mejores condiciones a la próxima carrera. Queremos pegar un salto grande y ganar protagonismo”, anunció.
La próxima cita del TC Pista, será el 18 de marzo en el Autódromo de Paraná.
Apoyo a la Legión
La participación de tres pilotos pilarenses en el TC Pista no pasó desapercibida. Este fin de semana, en el Autódromo de Mar de Ajó se vieron varias banderas en apoyo a Federico Lynn, Marcelo Videle y Gonzalo Perlo.
La mayoría a cargo de un grupo de seguidores de Fede denominado “La 27” que extendió ahora su fanatismo a los otros dos coterráneos y se denominó “La banda de los pilarenses”.