Cumple 100 años la empresa de sanitarios que eligió Pilar para crecer

Se trata de Ferrum que posee sobre la ruta 25, en Villa Rosa, una de sus principales plantas productivas. En el distrito emplea 600 personas de las 1500 con las que cuenta la compañía.

4 de septiembre de 2011 - 00:00

 

Ayer y hoy. Arriba, construcción de la planta de Avellaneda, donde nació la firma. Abajo, la fábrica actualmente instalada sobre la ruta 25, en Villa Rosa. 

 

 

 

 

Un 4 de septiembre como el de hoy, pero de 1911, nacía Ferrum, una empresa que se dedicaría en sus inicios a la actividad metalúrgica para volcarse, tres décadas después, a la fabricación de sanitarios. Esa firma centenaria es la misma que en 1973 eligió a Pilar para crecer y para montar –sobre la ruta 25 en Villa Rosa- la fábrica más moderna de artefactos de porcelana sanitaria en el país.

“Es una empresa que en 1911 pasó ya a llamarse Ferrum. Nace como una metalurgia y a partir de 1940 se transforma en una unidad ceramista, así que hemos mutado de ofrecer un producto metalúrgico a ser ceramistas; y seguimos con este interés de crecer y de expandirnos. Hoy por hoy tenemos tres divisiones: una de maderas, de Tableros Guillermina; una división de cerámicas en la que tenemos dos plantas, la de Pilar y la de Avellaneda; y una división de plásticos en la que hacemos las bañeras de hidromasaje”, explicó el jefe de Recursos Humanos del establecimiento local de Ferrum, Marcelo Silva.

Además, el representante de la firma le dijo a El Diario que de los 1500 empleados con los que cuenta la compañía en sus distintos establecimientos de la Argentina, 600 trabajan en la planta de Villa Rosa. “Estamos en plena expansión. Hoy tenemos 600 personas trabajando en Pilar, mientras que en el 2001 éramos 350; se duplicó prácticamente la cantidad”, resaltó Silva.

 

Una historia de hierro y cerámica

En 1911, la Compañía Introductora de Buenos Aires (CIBA), fundada en 1901 por Ernesto Tornquist, adquirió los activos y pasivos de O. Schnaith y Cía, fábrica de artículos enlozados, galvanizados y estañados. La nueva empresa se denominó Ferrum, Industria Argentina de Metales, autorizada por Decreto del Superior Gobierno Nacional del 4 de septiembre de 1911.

Durante el segundo año de vida de la empresa, comenzó con la producción de caños. La novedad fue muy bien recibida por el mercado, aunque la fuerte crisis global producida por el inicio de la 1° Guerra Mundial afectó los ingresos de la empresa. La tendencia en 1915 fue revertida y las ventas aumentaron rápidamente.

En Noviembre de 1929 Ferrum adquirió, como resultado de su crecimiento, activos y pasivos de la firma Skalla y Cía, fabricante de bañaderas, lavatorios y otros artículos de hierro enlozado.

Aquella pequeña planta adquirida en 1911 es hoy un importante establecimiento que cuenta con  91.314,61 metros cuadrados de superficie cubierta. En 1973, se inauguró la Planta Pilar, luego de más de 2 años de intensa labor. Las instalaciones y la tecnología adquirida permitieron contar así con la fábrica más moderna de artefactos de porcelana sanitaria en el país.

Entre 1980 y 1990, los constantes cambios políticos y consecuentemente económicos de la Argentina generaron incertidumbre en el mercado. A pesar de ello, la empresa continuó apostando al crecimiento y el 15 de junio de 1986 se resolvió fusionar, por absorción, a Tableros Guillermina SA.

Entre las empresas controladas por Ferrum es importante destacar también en el renglón sanitarios a Cerámica Pilar, donde se construyeron cuatro nuevas naves de producción, dos de las cuales albergan el horno túnel con una capacidad de procesamiento de 70 mil piezas por mes.

Durante la década siguiente, tanto en la planta Avellaneda como en la planta Pilar, se efectuaron importantes mejoras y ampliaciones de las instalaciones, cumpliendo con el programa de inversiones previsto para lograr una mayor eficacia del proceso y un aumento de la capacidad de producción.

A partir del 2000, con el objeto de mejorar la productividad y la eficiencia, y a efectos de adecuar la oferta a las condiciones del mercado, se encararon proyectos de inversión que renovaron el activo fijo. Las obras más importantes fueron el aumento de las líneas de moldeo y secaderos de molde en la planta Avellaneda y el nuevo horno túnel en la Planta Pilar. Poco tiempo después, la empresa inició nuevas obras tendientes a incrementar la capacidad de producción como la instalación de nuevas líneas de moldeo y prensas de alta presión. Todo este proceso fue acompañado con un incremento de personal, principalmente  operarios, técnicos e ingenieros.

En el segundo semestre del año 2008, surgió una nueva crisis financiera internacional que afectó a las principales potencias. A pesar del contexto general y en lo que respecta a la baja de la actividad de la construcción en el país, la empresa ha podido lograr resultados positivos como muestra de la consolidación y aceptación de sus productos en el mercado.

“Las inversiones en equipamiento en curso permitirán continuar con la política comercial de brindar al mercado interno y externo la provisión de bienes de máxima calidad y diseño de vanguardia”, afirmaron desde la compañía centenaria.

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