“Vamos a destruir Pilar si construimos sólo para los desarrolladores”

El reconocido profesional sostuvo que se está minando el mercado inmobiliario local con construcciones de baja calidad. Dijo que la tendencia responde a que son las que dejan mayor margen de rentabilidad.

sábado, 13 de agosto de 2011 · 00:00

 

Jorge Tenesini advirtió que la inflación genera incertidumbre en el mercado.

 

por Aníbal Mon

a.mon@pilaradiario.com

 

El reconocido arquitecto pilarense Jorge Tenesini habla de un presente sumamente auspicioso para el mercado de la construcción a nivel local, aunque enciende varias luces de alerta de cara a un futuro no muy lejano.

Porque el profesional asegura que la producción indiscriminada de inmuebles de baja calidad que minan el distrito puede producir a corto plazo una sobreoferta de unidades funcionales que no encuentren compradores debido a la falta de crédito accesible.

-¿Cómo definiría el presente del mercado de la construcción en Pilar?

-Estamos con muchísimo trabajo, con muchísimos emprendimientos y todo va para adelante, pero hay varios factores. La inflación hace que se vea resentido todo el aparato de producción de la construcción, fundamentalmente porque no se puede tomar medida exacta de los presupuestos. Hay cambios muy abruptos, efectos antidumping por ejemplo sobre los cerámicos, que me parecen bárbaros, pero que deberían ser progresivos para que se nos de la oportunidad de comprar eso que estaba previsto y saber que ya para la próxima no podemos contar más con ese producto.

-¿Cuáles son los efectos concretos de la inflación en el mercado de la construcción?

-Uno hace cómputos administrativos para un valor de venta y cuando vas desarrollando la obra te topás con ciertos desajustes. Uno vende a un valor de costo de 1000 dólares el metro cuadrado y a los 5 meses de iniciada la obra ya no vale más eso. El comprador entonces se asusta y el desarrollador también porque no sabe si cuando termina la obra va a llegar a cubrir los costos. Estos desajustes que son propios de esta incertidumbre generan una especie de meseta, a pesar de que la construcción es el único resguardo.

-¿Esto hace que la actividad se desacelere?

-Hoy por toda esta situación hay menor volumen de venta pero no de obras. Se sigue invirtiendo en ladrillos pero cada vez hay menos consumidores finales. No se puede poner la plata en otro lado, ¿qué vamos a comprar?, ¿bonos de la deuda americana? Entonces, los industriales argentinos hacen cada vez más hincapié en apostar a la construcción y por eso no cesa pero lo que es un factor a destacar es que cada vez hay menos consumidores finales.

-Entonces, no se construye para los consumidores finales sino para los inversores que buscan obtener una renta.

- Se diseña para el desarrollista y no para el consumidor final. Todo Pilar hoy fabrica inmuebles que no superan los 1000 o 1.100 dólares el metro cuadrado. Y hay que construir a 1.000 a 2.000 a 5.000 y a 10.000, tiene que haber un público diferencial para cualquiera de los productos. Cuando yo digo que se diseña para el desarrollista, digo que vamos a hacer lo más baratito posible para ganar lo más posible y eso no está bien porque nivelamos todo para abajo. Podemos destruir Pilar con ese criterio porque va a ser todo mediocre y malo porque se diseñó sólo para ganar plata. Bajo ningún punto de vista vamos a poder recuperar una ciudad que estaba destinada al éxito si la destruimos porque quemamos todo el territorio con construcciones mediocres. Esto pasa porque se desarrolla exclusivamente para el desarrollista que viene y dice ‘arquitecto, haceme ganar lo que más pueda de plata’, y eso no es lo lógico.

 

Sin crédito

Creadores de dueños

-¿Cuáles son las causas que hacen que no aparezca el consumidor final?

-Primero, que hace 14 años que no tenemos crédito en la Argentina, ningún mortal común puede comprar un departamento ni de 50, ni de 100 ni de 200 porque no tiene asistencia. Entonces, los que pueden o los que se juntan en un fideicomiso construyen igual a pesar de la inflación porque las unidades se alquilan. Mientras tanto, siguen esperando algún resultado de comercialización a consumidores finales en algún momento.

-¿Qué perspectivas ve a futuro?

-Va a llegar un momento en que esas personas que apuestan al ladrillo van a decir basta, hasta que no venda el stock que tengo no construyo más, entonces ahí va a haber recesión tanto en la construcción como en la comercialización. El círculo virtuoso hoy está parcialmente virtuoso porque lo que está en augue es la construcción y no la venta. Todos están esperando que el mundo ponga dinero en la Argentina para financiar, si no va a llegar un momento en el que se sature el mercado de stock que no encuentra compradores. Faltan creadores de dueños como decía alguna publicidad de un banco tiempo atrás.

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