El boom del 2003/07 parece haber llegado a su fin, dicen especialistas.
La construcción de edificaciones familiares y comerciales crecerá 7% este año, “algo por encima de lo observado en 2010”, vaticinó un informe del departamento de Estudios del banco BBVA, titular en la Argentina del BBVA Francés.
El análisis recuerda que el PIB (producto interno bruto) de la construcción cayó 3,8% durante 2009, para luego recuperarse con una mejora de 5,8% en 2010.
Para el BBVA, “aunque el aumento de costos, principalmente salariales, ha reducido la rentabilidad de la construcción, la gradual subida del precio del metro cuadrado continúa dándole impulso a la actividad”.
Por otra parte, añade el informe sectorial, la demanda “muestra algunas señales de estancamiento, por la incertidumbre del ciclo electoral”.
No obstante, “más allá de la coyuntura (la demanda) seguirá sostenida por inversores que buscan principalmente preservar el valor de sus ahorros en un entorno de escasas alternativas financieras”, estima el trabajo.
Destaca luego que en el primer trimestre la actividad “tuvo un crecimiento vigoroso”, de alrededor de 10% interanual, y de 8,7% en el caso particular de Vivienda.
El BBVA considera, sin embargo, que el ritmo de expansión “se ralentizará en los próximos trimestres, por la conjunción del mayor encarecimiento del costo relativo de la construcción y la mayor incertidumbre que genera el año electoral”.
Además, “el mayor impulso que se esperaba en la obra pública por tratarse de un año electoral, aún no se ha materializado” y es “poco probable” que en el período que resta antes de los comicios se observe una expansión de la obra pública vial y de infraestructura, por encima de la media del sector.
El banco añade que “el boom de la construcción que caracterizó el período 2003/2007 parece haber llegado a su fin”, más allá de la recuperación cíclica de 2010.
Destaca en ese sentido que el número de nuevos permisos de construcción para obras privadas (tanto estructuras familiares, comerciales como industriales) “todavía se encuentra bastante por debajo de los valores récord alcanzados en el año 2008”.
Al mismo tiempo, continúa la “paulatina declinación” de la participación de la Ciudad de Buenos Aires en el total de permisos de construcción otorgados, como consecuencia de “la menor disponibilidad de superficie en los barrios más solicitados, lo que redunda en un encarecimiento de la tierra”.
