Daniel Castro se esperanza con condiciones más parejas para competir.
Lentamente, la sociedad entre las cadenas de supermercados y los bancos, mediante las cuales se ofrecen fuertes descuentos en la compra de productos con tarjetas de crédito y débito en las góndolas, va camino a disolverse. O por lo menos, a reducirse a niveles mucho menores a los que actualmente tienen acostumbrados a los consumidores, con rebajas de entre 10% y 20% y que varían según los días de la semana y la marca de la tarjeta con la que se pague.
Esa nueva tendencia es vista por los pequeños y medianos comerciantes de la ciudad de Pilar como una buena noticia, debido a que, si se dejan sin efecto esas promociones -a las que ellos no tenían alcance-, podrán acortar las asimetrías con las grandes cadenas que se ven beneficiadas por los convenios con las tarjetas.
Al menos así lo manifestó en las últimas horas el presidente de la cámara de comercio de Pilar (Scipa), Daniel Castro, quien sostuvo que los comerciantes pilarenses se veían relegados de los mecanismos de descuentos que ofrecen en los hipermercados distintas entidades bancarias.
En este sentido, en los últimos días se informó sobre el final de una serie de beneficios que los titulares de tarjetas emitidas por un grupo de cinco entidades financieras venían obteniendo en locales de Disco, Jumbo y Súper Vea.
Se trata de descuentos que promocionaban los bancos Galicia, BBVA Francés, Provincia y Macro y que se discontinuaron a partir de este mes, luego de no ponerse de acuerdo en su extensión con las tres cadenas del grupo chileno Cencosud.
Si bien en el holding que dirige Hörst Paulmann no respondieron las consultas, fuentes bancarias explicaron que las diferencias estuvieron en los costos de los descuentos que hasta ahora se venían compartiendo en partes iguales entre los supermercados y el banco emisor del plástico.
