Pasar el invierno. Las estufas eléctricas arrancan en los 200 pesos.
A medida que la línea del termómetro baja, los valores de los artefactos de calefacción suben al ritmo de la demanda. Desde las casas de electrodomésticos de Pilar admitieron que se registran subas de hasta el 25% en el arranque del invierno 2011 en comparación con el mismo período del año anterior.
De todos modos, los friolentos no se amedrentan. “Tenemos muchas ventas”, fue la respuesta en la que coincidió la mayoría de los comerciantes y vendedores consultados por El Diario en el centro de la ciudad.
“La gente prefiere pagar más antes que sentir que vive en un iglú. Las ventas subieron mucho, parece que este invierno vino peor que en 2010”, señaló el empleado del local de una cadena de venta de electrodomésticos ubicado en uno de los ingresos a la terminal de colectivos.
Según señalan en los comercios del rubro, la venta de calefactores se disparó en los últimos días, a partir de que las temperaturas descendieron hasta marcas cercanas a los 0 grados
“Vendemos todo tipo de estufas, eléctricas y de gas. Tenemos mucha demanda, pero las que más están saliendo, seguramente por un tema económico, son los caloventores que cuestan alrededor de 110 pesos y las estufas eléctricas que rondan los 200 pesos, dependiendo de la marca”, aseguró una vendedora de un negocio de Rivadavia al 500.
Lo cierto es que el gasto que se debe realizar para calefaccionar un ambiente varía de acuerdo a las preferencias. Las estufas eléctricas oscilan entre los 200 y los 800 pesos, mientras que los calefactores a gas cuestan entre los 700 y 1.000 pesos.
Desde una casa de venta de electrodomésticos ubicada frente a la plaza 12 de Octubre explicaron que, si bien en todos los inviernos hay un aumento en las ventas, “este año se nota más”.
Consejos
El encargado de un local de la peatonal explicó que es común que los vendedores tomen como guía 50 calorías por metro cúbico para estimar la potencia calórica que demanda un ambiente.
A su vez, agregó que, a diferencia de los equipos convectores (no tienen tiraje al exterior), los de tiro balanceado sufren una pérdida aproximada del 20% de su potencia calórica con respecto al dato del fabricante. Por ejemplo, un equipo de 5 mil calorías aporta aproximadamente 4 mil.
En las casas de electrodomésticos de Pilar conviven alrededor de diez marcas de calefactores de tiro balanceado: Longvie, Coppens, Coventry, Eskabe, Emegé, Volcán, Ekomax, Universal y Orbis; con diferencias de modelos y concepción.
Sus valores varían de acuerdo a la marca y a la potencia. Los equipos de 2.000 a 2.500 calorías rondan los 980 pesos; los de 3.000 a 4.000 calorías oscicilan los 1.120; mientras que equipos de 5000 a 6000 calorías se consiguen por 1.367.
Otras opciones las constituyen los equipos infrarrojos y halógenos, ambos alimentados con corriente continua. En infrarrojo, el mercado local ofrece equipos de 1.200 wat/h (1.200 pesos); de 1.300 wat/h (216 pesos); de 1.400 wat/h (569 pesos); y de 2.400 wat/h (414 pesos). En halógenas es común encontrar variaciones de potencia de 1.400 wat/h a 1.600 wat/h, con precios que pueden oscilar entre los 239 y los 429 pesos.
En el terreno de los split (frío-calor) es común que el comercio no especializado publicite su oferta en función de cantidad de wat (no es sinónimo de consumo energético) en lugar de calorías/frigorías, que es la unidad que corresponde. Los valores en los comercios pilarenses pueden variar entre los 2.200 pesos (2.500 wat/h) y los 5.100 (6800 wat/h).
“Hoy el mercado de calefactores ofrece una variedad importante para mantener con una buena temperatura el hogar. La leña y sus complicaciones ambientales han obligado a muchos a reconvertirse y hoy el cambio resulta económico también si se considera el elevado costo de la leña seca”, explicó el especialista en calefacción del local de Pilar de una reconocida cadena ubicada sobre la calle Hipólito Yrigoyen.
Recomendaciones
El frío intenso que afecta al país desde hace unos días generó que las marcas de sensación térmica alcancen las primeras cifras bajo cero. En este marco, cabe contemprar algunas recomendaciones sobre el uso adecuado y las precauciones a tener en cuenta con los artefactos que se utilizan para calefaccionar los hogares.
Respecto a los calefactores de gas natural de tiro balanceado, previamente a su uso es importante limpiarlos y lograr su óptimo funcionamiento. La llama azul es la de combustión completa, mientras que la llama amarilla y las manchas de color negra en paredes o cielorrasos cerca del artefacto indican el mal funcionamiento.
Es necesario respetar la aireación de las habitaciones, de acuerdo al requerimiento de la empresa distribuidora de gas. La combustión incompleta (llama amarilla) y las pérdidas en la instalación o en los artefactos emanan monóxido de carbono, elemento sumamente dañino para la salud de las personas.
