Volvió el frío intenso y con él las restricciones de gas en el Parque

  Varias plantas debieron paralizar prácticamente su producción a raíz de las interrupciones en el suministro. Los problemas se reiteran año tras año con la llegada del invierno.

29 de junio de 2011 - 00:00

 

La fábrica de ladrillos y cerámicos Later-Cer en el Parque Industrial es una de las más afectadas.

 

 

El intenso frío, que desnudó nuevamente las falencias de infraestructura en el sistema energético nacional, sigue causando estragos en las grandes empresas locales, fundamentalmente en las que operan dentro del Parque Industrial Pilar (PIP).

Las heladas temperaturas y el consiguiente aumento del consumo de gas provocaron que las distribuidoras optaran por restringirles el suministro a los mayores clientes que utilizan el combustible con fines industriales para preservar el abastecimiento en los hogares.

Por lo tanto, varios importantes establecimientos ubicados en el PIP debieron paralizar prácticamente su actividad productiva ya varias veces a partir del inicio del invierno por la falta del gas que hace funcionar sus maquinarias.

Se trata de la ladrillera Later-Cer, la productora de revestimientos cerámicos Ilva y la Papelera Samseng, y algunas industrias textiles, quienes, por su tipo de actividad, son las máximas consumidoras de gas natural del complejo fabril local.

“Estamos nuevamente con el mínimo de gas indispensable para el mantenimiento de las máquinas, pero la producción está paralizada. Esto se reitera durante muchos días en cada invierno y ahora no sabemos hasta cuándo se extenderá esta situación”, expresaron fuentes de la empresa Ilva.

Además, el representante de la fábrica de cerámicas agregó que los parates provocados por la crisis energética generaron millonarias pérdidas económicas y el incumplimiento de los compromisos comerciales.

Por su parte, desde la ladrillera Later-Cer manifestaron que la fábrica opera en la actualidad al 30% de su capacidad y que desde principios del invierno la planta permaneció parada muchos días como consecuencia del desabastecimiento de gas.

Por su parte, desde la división de manufacturas de la papelera Samseng explicaron que ayer la actividad de la planta se ubicaba en el 15% de su capacidad instalada total, pero que la notificación recibida en las últimas horas por la distribuidora los intimaba a ir restringiendo el consumo de gas hasta llegar a cero, situación que se prolongaría si se mantiene la actual ola de frío polar.

Ninguno de los tres establecimientos mencionados se vio obligado hasta el momento a suspender personal, pero no saben qué sucederá si la actual situación persiste. Algunas firmas, a lo sumo, apelaron al recurso de adelantar vacaciones.

 

Problema nacional

Ni el puerto regasificador que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner inauguró hace 20 días en Escobar pudo cambiar la historia. Por octavo año consecutivo, las grandes industrias sufren un invierno sin gas.

Más de 300 empresas de todo el país se quedaron desde el sábado sin suministro, o consiguieron únicamente que les dejaran consumir el equivalente al “mínimo técnico” que les permita no tener que cerrar sus plantas productivas.

La orden de interrumpir fue transmitida el viernes por las distribuidoras que operan en las distintas regiones a los “grandes usuarios”, que tienen consumos de entre 10 mil y 130 mil metros cúbicos diarios de gas. La directiva incluía, como ocurre en estos casos, la amenaza de “penalidades” para aquella industria que no acate la restricción.

La producción local de gas ronda los 100 millones de metros cúbicos diarios, a los que hay que sumar unos 7 millones que se importan de Bolivia, otros 8 millones que ingresan por el buque regasificador de Bahía Blanca y 10 millones más desde Escobar.

Estos dos últimos casos, la principal apuesta del Gobierno para paliar la escasez, aportan un gas a un costo entre 5 y 6 veces mayor que el que se paga a los productores locales, hecho que acrecienta los subsidios que salen del presupuesto nacional.

 

 

Planta bloqueada
La planta en construcción de la empresa brasileña Baterías Moura que se levanta en el Parque Industrial de Pilar volvió a sufrir ayer el bloqueo de su principal acceso por parte de trabajadores y dirigentes sindicales nucleados en el gremio de Camioneros.

El descontento de los gremialistas, que motivó la drástica medida de fuerza, se habría originado a partir de que la empresa despidió e indemnizó a varios trabajadores afiliados al sindicato que no estaban dispuestos a trasladarse del centro de distribución de la firma ubicado en Garín hacia el nuevo establecimiento del Parque.

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