“El viejo corralón”. La feria de Fermín Gamboa y Rivadavia genera polémica.
Como sucede en otros puntos del Conurbano, la venta informal también crece en Pilar. Incentivado por el éxito de la feria La Salada, que en Lomas de Zamora mueve unos 9 millones de dólares semanales, un emprendimiento apela a la misma estrategia de concentrar ofertas de zapatillas, ropa, cd’s de música, películas en DVD, juguetes, relojes, bijouterie, y teléfonos celulares; todo a muy bajo precio y en un galpón ubicado en pleno centro de la ciudad.
Se trata de “El Viejo Corralón”, situado en Fermín Gamboa entre Rivadavia e Ituzaingó, el principal exponente local de ese fenómeno denominado las “saladitas”, que consiste en ferias instaladas en galpones y complejos reciclados que -casi como una sucursal de la casa matriz lomense- comercializan los productos que, sin grandes controles fiscales, se venden en La Salada.
La “saladita” de Pilar cuenta con casi 100 puestos que carecen de habilitación para funcionar y que no entregan facturas ni tributan en concepto de ingresos brutos. Sin embargo, para poder operar, los locatarios de los locales pagan al administrador del establecimiento sumas que varían entre los 1.000 y los 2.500 pesos, según la ubicación del puesto y de la actividad a la que se dedique. Estos montos mantienen relación con las ventas de esta feria.
Muchos de los comercios informales ofrecen incluso prendas con marcas adulteradas, que cuestan una tercera parte que los productos originales en algunos casos. La diferencia de precios con relación a los comercios tradicionales es notoria y los mismos vendedores reconocen que la mercadería “es imitación”. Por todos estos argumentos, las “saladitas” –como El Viejo Corralón- son tildadas de ilegales por los comerciantes convencionales y por las entidades que los nuclean.
Esta diferencia se explica por el no pago de IVA, Ingresos Brutos, o cargas sociales, sostienen desde la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). “No pagar ningún impuesto les permite hacer descuentos de hasta un 50%”, señala Vicente Lourenzo, secretario de esa entidad gremial-empresarial.
Desde los mismos establecimientos se defienden diciendo que la mayoría de las ferias tiene habilitación legal y que la gente los elige no sólo para comprar, sino también para tener su negocio. En ese sentido, resaltan que mientras poner en marcha un comercio demanda más de 30 mil pesos sólo para arrancar, en las ferias se puede hacer por 4 mil pesos.
El comercio en alerta
Marcha y prórroga de la suspensión
Luego de que venciera en junio pasado la suspensión por seis meses impuesta por el Concejo Deliberante de las habilitaciones de ferias al estilo de “La Salada” ubicada en Lomas de Zamora, las cámaras de comercio e industria del distrito solicitaron una prórroga de la medida por otros 180 días.
El pedido fue impulsado por la cámara de comercio de Pilar (SCIPA), y contó con la adhesión de sus pares de Del Viso, Villa Rosa, Presidente Derqui, Manuel Alberti, y Fátima. La prórroga apunta a otorgarles a los legisladores el tiempo prudencial para que se cree una normativa destinada a regular las ferias en cuestión.
En tanto, según se lo confirmó a El Diario su presidente, Daniel Castro, SCIPA se plegará hoy a la movilización prevista para reclamar frente al Senado bonaerense la suspensión por 180 días de la habilitación de ese tipo de establecimientos en toda la provincia.
Justo en ese momento, los senadores provinciales debatirán la medida que ya tiene media sanción en la cámara baja. Durante el lapso que dure la suspensión –en caso de que se apruebe finalmente-, los legisladores junto a las entidades mercantiles de la provincia tratarán de consensuar un proyecto que regularice el funcionamiento de las polémicas ferias que, según los comerciantes, ejercen una competencia desleal.
La movilización fue convocada por la Federación Económica de la Provincia de Buenos Aires (FEBA) y por la Asociación de Industriales bonaerense (ADIBA). Los manifestantes –entre los que se contará la comitiva de SCIPA- se concentrarán en el Pasaje Dardo Rocha de La Plata.
El acto comenzará con una caravana simbólica por la ciudad que terminará en la entrada al Pasaje, ubicado en 50 entre 5 y 6, donde tendrá lugar el masivo acto “en repudio a la ilegalidad que significa La Salada y su forma de operar con trabajo en negro, trabajo esclavo, mercadería robada, falsificación y evasión fiscal”.
