Bloqueo y bombos. Los trabajadores impidieron el acceso al frigorífico del ganado en pie.
El final de las minivacaciones de Semana Santa deparó malas noticias para los trabajadores del frigorífico Amancay, del barrio Carabassa. Ayer, poco antes de reincorporarse a sus tareas habituales, cincuenta de los 578 empleados recibieron cartas documento informando que, a partir de la fecha, quedarían suspendidos por un mes sin goce de sueldo.
La decisión de la empresa ACSA, una de la dos que gerencia el frigorífico, es resistida por los empleados y representantes del Sindicato de la Carne, que mantienen bloqueado desde ayer el acceso a la planta para impedir la entrada de ganado en pie para la faena.
El secretario de organización del sindicato de la Carne de Pilar, Manuel Aldeco, le explicó a El Diario que la exigencia planteada a la empresa es que se respete el pago mínimo establecido por convenio para el caso de una suspensión.
Según explicó, se trata de 140 horas mensuales garantizadas por el convenio del sector, lo que representaría un ingreso de algo menos de mil pesos durante el mes que dure la suspensión.
Pero ante la negativa de la empresa, los trabajadores decidieron mantener el bloqueo durante toda la noche de ayer y al menos hasta las 11 de hoy. A esa hora está pautado un nuevo encuentro entre representantes del gremio y la empresa.
“Para largo”
Aldeco se mostró pesimista respecto a una posible solución rápida al conflicto. Es que ayer a la tarde fracasó una reunión entre las partes realizada en la sede del Ministerio de Trabajo de la Nación.
Ese fue el segundo encuentro fallido el día. El primero se había desarrollado por la mañana, en la propia planta. Pero los resultados fueron casi calcados: en ambos, los empresarios plantearon la imposibilidad de mantener a todo el personal trabajando así como de pagar parte de los salarios a los suspendidos.
“La cosa va para largo. La empresa mantiene su postura así que decidimos acampar toda la noche frente a la planta hasta la nueva reunión”, confirmó Aldeco.
Es que los dirigentes sindicales estiman que la situación podría incluso empeorar en los próximos días, si la firma decide ampliar las suspensiones a más trabajadores del frigorífico.
Ayer a la tarde, varios camiones cargados con animales en pie esperaban en la puerta de la planta que la situación se resolviera para poder ingresar.
Sin embargo, la entrada permanecía bloqueada por los trabajadores que hacían sonar bombos y redoblantes y hasta quemaron neumáticos al costado de la calzada. Sin embargo, en ningún momento cortaron totalmente el acceso a Carabassa.
La movilización de ayer fue también el debut en la calle de la flamante Dirección Gremial creada por el Municipio. Aunque en rigor todavía no está en funciones, algunos de los funcionarios de esa dependencia –el propio Aldeco integra el consejo asesor- estuvieron frente a la planta junto a referentes de otros gremios.
Incluso, los encargados de hacer sonar los bombos estaban identificados por remeras con la leyenda “Dirección Gremial de Pilar”.
Otros 68 suspendidos en Mirab
La situación también se siente en el Parque
La suspensión de trabajadores de la industria frigorífica se viene repitiendo en las últimas semanas en distintas ciudades de la Provincia de Buenos Aires.
De hecho, antes que el frigorífico Amancay raleara su personal, otra planta de Pilar había tomado la misma decisión. En este caso, de trata de Mirab, radicada en el Parque Industrial, que suspendió a 68 de sus trabajadores.
La industria de la carne culpa por la situación a las trabas aduaneras impuestas para la exportación de sus productos con la intención de abastecer el mercado interno y controlan así el alza de los precios.
A fines de marzo último, representantes del Sindicato de la Carne se reunieron con el secretario de Comercio Interior del Gobierno Nacional, Guillermo Moreno, tras manifestarse en la puerta de sus oficinas para reclamarle medidas que garanticen las fuentes de trabajo.
