Soy Mano: Glóbulos blancos

sábado, 23 de julio de 2022 · 08:06

Por Víctor Koprivsek

Glóbulos blancos

El vértigo es una emoción brusca. Mirar desde la cornisa la altura del precipicio y escuchar al cuerpo gritar. Dar vueltas y vueltas sin alzar la cabeza o, por el contrario, levantarse rápido en un movimiento que descompone.

Y... ¿cómo se sale?

Mejorando el equilibrio. Respuesta corta y directa.

Entre las especies que habitan el planeta, sólo una otorga significados paralelos a las cosas.

El concepto del dinero es una herramienta forjada por millones de minutos y máquinas quemando leña, nafta, cuerpos fatigados, tizas, buques cruzando mares, dedos en los gatillos, pergaminos firmados y sellados.

Es una visión extrema, un monumento erigido en la avenida principal del mundo urbano, ahora virtual.

Se le otorga entidad al papel. No alimenta en sí mismo ni tiene proteína alguna, tampoco te viste, su tamaño es pequeño y su textura rígida. No es un vaso de agua que te calma la sed ni es un abrazo que acompaña y entibia el alma.

Es un concepto que otorga valor a algo que no lo tiene.

Por eso cuando la marea se sacude impetuosa y las olas chocan con fuerza contra los acantilados, las rocas no pierden la calma ni tampoco la copa del último árbol, donde la oquedad de un nido acuna un silencio musical.

Habrá sociedades más estables que otras, ecosistemas más equilibrados donde las voracidades no entran tan fácilmente a descompaginar las cosas.

Seguramente que sí.

Es bien sabido que en las profundidades del Amazonas hay grupos humanos sin celular.

Pero al ver los edificios imponentes, al contemplar las pirámides de aplausos, hay quienes se suben al pony vertiginoso.

La naturaleza es vida y muerte en constante equilibrio. En su recorrido milenario se esfuerza por reciclar y subsanar. Anda de acá para allá arreglando las cosas rotas, en algunos casos adrede.

Hace 22 años que escribimos este Soy Mano, cada día una enfermera le sonríe a un paciente en terapia intensiva, pero su risa no sale en ninguna tapa de ningún diario.

La misericordia es nombrada como un don extraordinario y, sin embargo, el sostener la mano del caído, animarlo y darle fuerzas para que salga de esa está al alcance de cualquiera que quiera hacerlo.

No se necesita llenar ninguna declaración jurada ni completar ningún formulario con tus datos personales.

Mejorar el equilibrio a veces es difícil. Hay demasiados conceptos que desaprender.

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