Soy mano

IntegrArte

por Chino Méndez
sábado, 4 de julio de 2020 · 08:34

He domiciliado en muchos lugares. Conozco muchas perspectivas de amaneceres según el punto cardinal de cada una de las ciudades en las que fui buscando mi camino. Construí casas y destruí hogares en esto de ir andando y desandando. Alguna mancha de humedad, que nunca falta, me recuerda a algunos de sus rincones de los que, secretamente, me siento dueño, aun desde la ausencia. Olores, ruidos, reflejos de un domingo por la tarde, me devuelven a esa pertenencia sin posesiones ni egoísmos. Se me ocurre que la vida también pasa por ir buscando para uno, la mejor vista de la luna en las ventanas y el más bello ruido de la lluvia sobre los techos. Soltando ocasos para abrazarse en otros destellos no sería igual sin la certeza de tener a mano otros lugares de referencia donde compartir cuestiones que van bien adentro de uno. Y aquí es donde quiero detenerme. En un lugar que cobija esa dulce y terrible inquietud que tienen les artistes, la de darle otra forma a la realidad establecida y, tantas veces, insoportable. IntegrArte es ese sitio donde confluyen tantas expresiones emocionalmente tangibles, que resulta inevitable no sentirlo propio. IntegrArte es esa realidad en donde a uno le gusta vivir por un momento en una lágrima, matando bellamente, a los desamores. Y en otros, por ejemplo, en donde la alegría es una atmósfera de asombro con piruetas colgadas de una tela.
Huellas pulgares de escultores, trazos de desahogo sobre lienzos e imágenes filosas a carbonilla, hacen que su único pasillo no sea un lugar de paso. 
Cada puerta contiene un mundo en sus aulas donde se enseña, se aprende y se aprehende. Instrumentos que esperan el tacto ávido de sus alumnos. Profes de la autogestión del arte, dan cátedra de sensibilidad artística.
El auditorio, Astor Piazzola, es un living donde confluyen la música, el teatro y la palabra. IntegrArte es desde hace trece años el anfitrión donde la memoria grita por los detenidos/desaparecidos en la última dictadura cívico militar. La Vigilia, como la llamamos, y otras propuestas organizadas junto a Graciela Labale y Víctor Koprivsek, con quienes cumplimos 20 años de Cafés Literarios.
 Un espacio que debe seguir siendo defendido por todo aquel al que le interese la cultura. La contención debe tener ojos de artista. Es la casa para tantos de ellos! También es el mío, tácitamente, aunque no sea uno. Y, como todos hogares en los que habité, IntegrArte habita en mí. Hasta tengo un rincón favorito, haya organizado o no la puesta, siempre me escapo para disfrutar a solas de sus sonidos, con una copa de vino y un pucho.
La generosidad y el respeto de los referentes logran que a todes nos dé ganas de estar, siempre. Entre acordes, vestuarios, acrobacias, palabras, miradas y silencios, la luna allí suele ser perfecta. 

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