Soy mano

Ya falta poco

Por Víctor Koprivsek

Por Redacción Pilar a Diario 18 de mayo de 2019 - 00:00

En un país lejano las escuelas no tienen recreo porque todo el tiempo los chicos aprenden jugando. Tampoco se cuestiona un sánguche al mediodía ni un vaso de gaseosa o agua, un almuerzo o una merienda a los peques o jóvenes y docentes. Es lo normal.
En un país lejano los científicos cuentan con un presupuesto destinado a investigación. La tecnología de ese país está en permanente avance. Nadie se atrevería tan siquiera a revisar los recursos destinados a la ciencia, en ese país lejano.
Los habitantes de ese lugar entienden que no es un privilegio de otros países acceder a resultados y avances que mejoren la salud, que curen las enfermedades, que inventen nuevos arquetipos para acceder a una mejor calidad de vida.
Me encantan los barrios, donde la gente todavía se conoce y se saluda. Barrios con sus almacenes de siempre, sus placitas y potreros. No sé si se acuerdan de cuando se cortaban las calles para celebrar la Navidad entre vecinos o los carnavales.
No sé si se acuerdan de los barriletes y la vida sin mirar el celular.
En algún momento fuimos perdiendo estrellas, se fueron apagando y nos llenaron los ojos de mentiras. Y nos fuimos acostumbrando.
Viste que el precio del dólar no está más en la tapa de Clarín ni La Nación. Ni el índice de inflación. También la sección de policiales ya no existe casi.
En un país lejano los colectivos para que los estudiantes lleguen a sus escuelas son gratis. Y nadie se asusta. Es lo normal.
¿Qué destellos quedan en nuestras ciudades? ¿Quién hace las ciudades? 
- Los albañiles. Me responde uno.
- Los empresarios. Otro.
- Los políticos. Dice aquel.
¿Y la gente que escribe canciones? ¿Y los que hilvanan palabras que luego se convierten en libros?
Siempre estamos mirando para afuera, poniendo la mira en países lejanos donde pasan cosas piolas mientras acá retrocedemos y retrocedemos casilleros.
Para mi viejo Argentina es el mejor lugar del mundo. Y eso que nació en Italia.
-Lo que pasa es que acá pude formar una familia.

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar