¿Cómo no va a quedar guardado en el Soy Mano? ¿Cómo no va a ser letra de esta columna semejante canción? Peteco Carabajal en Derqui. Si hasta el fondo de los fondos se vuelve patio con semejante noticia. Y habrá que decir los nombres de esta hazaña: Gastón, Diego, Hugo, Mariana y Rodrigo. Para que también queden guardados después de tantos meses y firmezas.
Y es hoy la cita, sábado 9 de marzo en el Club Unión de Villa Toro y Presidente Derqui, cómo le gusta llamarlo a don Esmael Geder. Y como le gustaba decir a Tito Belfiore, fundador de la Peña El Jagüel, y que hace unos días partió y se volvió estrella.
Porque Derqui es folclore y desde hace mucho.
Los barrios crecidos salen los domingos a las veredas bailando chacareras, soñando recuerdos de provincias, alimentando alas.
Peteco llega a Derqui. Hoy, hoy apenas tan grato el día preparando el escenario. Por eso es preciso decir que la palabra queda. Es preciso decir que 90 años de una institución de barrio no son poca cosa. Cuánto han visto estas paredes, cuánto ha sido entre saludos y bailes, potrero y camiseta.
Mañana, cuando el sol pinte en el alba y haya pasado este día, entonces la anécdota se volverá raíz, entonces será Peteco parte de la historia nuestra.
Cómo lo es Leonardo Favio que hace más de 50 años filmó en este mismo club, pero en la antigua sede, su obra prima “El dependiente”.
Cómo lo es Graciela Borges, protagonista de entonces que el 25 de mayo del año pasado volvió a emocionarse en nuestra plaza para los 10 años del periódico El Apogeo. Como también es parte de nuestra historia Nico Favio, Horacio Guarany, Fabiana Cantilo, Cuti Carabajal, Luis Sandrini. Porque este pueblo ciudad hecho de abrazos se hace querencia en las entrañas de quien lo pisa, y te juro pibe, te juro, que hasta “soy capaz de intentar morir bajo su cielo”.
Diría el querido “Negro” Sarco.
Venite esta tarde, es risa la canción cuando baila el cuerpo y la noche brilla.
Venite, busca llegar, el club está a media cuadra de la Avenida de Mayo, a media cuadra del banco, sobre Rivadavia al 571.
A cuatro cuadras de la estación, qué más te puedo decir, el rumor del pueblo se vuelve esquina y nuestros antepasados se vestirán de fiesta, los fundadores que ya no están físicamente sabrán reír.
Y sus hijos e hijas, nueras y nietos, se volverán testigos de lo que es ahora.
Peteco Carabajal en Derqui. ¿Te lo vas a perder?




