En los tiempos difíciles la familia se hace fuerte. Hace 45 años que Estela Mabel Llevara y Luis Montenegro están juntos. Llegaron del interior sin conocerse, ella de Tucumán y él de Alem.
El sueño de los dos era formar una familia y en Derqui plantaron los cimientos. Dos hijas mujeres y un varón, varios nietos y nietas. Mesa grande en el comedor donde el mate corre de mano en mano por estos días.
Es que Luis tuvo un infarto y si antes estaba bien acompañado, ahora más.
El hombre saca fotos en cumpleaños, bautismos y casamientos. Arrancó hace mucho de la mano de Marcelo, un pionero que tenía su local pegado al Registro Civil. Buen lugar para el flash.
Pero Luis nunca estuvo solo en su oficio, Estela también aprendió a usar la cámara y juntos anduvieron de fiesta en fiesta los últimos años.
-24 por 7: matrimonio, familia y trabajo; comparten todo desde hace 45 años ¿cómo se hace? -pregunté.
-El secreto es simple, quererse y ser buenos compañeros -dice Estela.
-Ella es todo para mí -afirma él visiblemente emocionado.
Tienen su casa en Rivera Villate al fondo, Chacabuco y Uruguay, donde se camina por la calle y todos se saludan.
Qué lindo sacar fotos en cumpleaños y casamientos ¿no? Atrapar risas despeinadas, congelar rostros para la eternidad. Momentos que siempre, al ver esas imágenes, volverán.
-Cuando se dio esta oportunidad, me metí a ayudarlo porque había que sacar a la familia adelante. Yo era muy tímida pero otros colegas nos dieron una mano -dice ella.
Además de Marcelo nombran a Jorge Barrio, Antonio Castillo y Jorge Ojeda, gente que trabaja con pasión mientras otros se divierten y celebran. Armando mesas, decorando salones, pasando música y, claro, sacando fotos.
-Quiero pedirte un favor, Víctor, que hagas llegar mi agradecimiento a todo Derqui, este es un lugar que se merece mucho más de lo que tiene, la gente de acá tiene mucho valor, lástima que no lo sepamos ver -me dijo Luis con la voz cortada.
-Tranquilo, viejo, no te emociones -susurró ella.
-Y también agradecer a las enfermeras de la salita de Monterrey y del hospital, llegué a las 7 de la mañana casi sin vida y ellas me salvaron.




