Esta noche, a partir de las 21, en El Galpón Cultural (Fermín Gamboa 464) se vivirá una noche de tango, valses y pasodobles con la presencia de Che Chino, trío compuesto por Cabra de Vega, el mítico frontman de Las Manos de Filippi, acompañado por Silvio Pellis (guitarras) y Jonatan Álvarez (guitarra y contrabajo).
Formado en 2001, sus letras pintan situaciones y personajes con un tono humorístico y sarcástico, con un estilo musical que oscila libremente entre el tango y la milonga.
En diálogo con El Diario, Cabra adelantó detalles del evento, mientras afirmó que “no siento la obligación de tener que hacer canciones de protesta”.
-¿Con qué se va a encontrar una persona que va por primera vez a un show de Che Chino?
- Con un show más acústico, porque la formación son dos guitarras criollas y voz. Hacemos tangos, milongas, algún folklore, pasodobles y todo lo que se pueda hacer con esa formación, en un tono humorístico, muchas veces de humor negro. La temática sigue siendo parecida a la de Las Manos, pero el tango te da la posibilidad de ser más irónico.
-Las Manos siempre tuvieron un perfil en sus letras muy duras, muy políticas, ¿En Che Chino podés abordar los temas desde otro lado?
- Sí, se diría que sí. Cada estilo tiene su forma de encarar las cosas: el rock y el rap es lo que más pie te da para ese estilo bien directo. Pero el tango y el folklore dan más para jugar con la ironía, con el humor negro. Es menos directo el mensaje.
-Temas urticantes, pero con otro formato…
- Claro, traer ese estilo viejo de tango a estas épocas y poder hablar de cosas bien actuales. Tratamos de levantar la bandera del tango en forma irónica, haciendo descripciones de personajes.
-Hablando de banderas, en tu carrera siempre fue una constante, ¿Cómo analizás la situación actual?
- Es muy duro lo que está haciendo el gobierno, pero también siento que la gente está movilizada, que de hecho va a ser más grande de lo que se esperaba y va a abarcar más temas y reivindicaciones. Hay que sumarse a eso, ser todos los que estemos en la calle luchando contra este gobierno y este ajuste.
-¿Es bueno o malo que un gobierno genere tantos temas para componer canciones?
-Es bueno que, si el artista tiene ganas y esa necesidad, que refleje lo que pasa. Pero no siento que sea una obligación hacer una canción de protesta, de lucha. Quizás es un estilo que nosotros fuimos abriendo y lo prolongamos hasta el día de hoy, pero a la vez es bueno saber que uno puede correrse de ese lado y no dar a entender que hay que militar con la música, porque hay que militar con los hechos, en la calle, en los sindicatos y organizaciones.