Por Franco Lagomarsino
(especial para El Diario)
Por Franco Lagomarsino
(especial para El Diario)
La banda pilarense Signos fue la encargada de abrir la 2ª edición del Pilar Rock Festival, el jueves último en Sunset. Con su impronta rockera y joven (tienen todos alrededor de 22 años), logró calentar la atmósfera con temas de su autoría, que formarán parte de su primer disco. Con covers como “Rolling in the Deep” y “Paradise City”, embebidos en su estilo, hicieron despertar al público que aumentaba con el correr de los temas. Cerraron con “Hoy”, un enérgico adelanto de su anunciado álbum, y que bien refleja el espíritu de la banda.
La segunda banda en subir al escenario fue Burkina. Cuatro jóvenes de Los Cardales, que con un estilo popero y melodías pegadizas, remiten a una noche de fogón entre amigos. Letras muy sentidas que conquistaron al público y lo mantuvieron cantando sus canciones de amor y desamor incluidas en su disco “Otra vez”.
Las luces se apagaron. El público, expectante, miraba el escenario esperando el gran cierre que tendría como protagonista a El Kuelgue. Candombe, bossa, reggae y hasta free-style son algunos de los estilos que fusiona este grupo que se convirtió en un fenómeno de la escena nacional. Valiéndose de la improvisación y el humor, hacen que cada show sea una performance única, mezcla de actuación y música. Su presentación en el Pilar Rock Festival no fue la excepción.
El baile y la risa predominaron durante todo el recital, que arrancó con “Circunvalación”, y continuó con hits como “Avenidas”, “Bossa & People”, cerrando con “Cristo es Marquitos di Palma”. Un show que, como de costumbre, logró su propuesta de borrar la barrera entre el artista y el público.
Julián Kartún, líder de El Kuelgue (además de actor e hijo del dramaturgo Mauricio Kartún), contó a El Diario sobre su vuelta a Pilar: “Estamos contentos. Tenemos muy fresco el recuerdo del Pilar Fusión, un festival al que vinimos cuando estábamos empezando y la pasamos increíble”.
Con respecto a su arte, admitió que la contracultura es algo que los motiva para seguir expresándose y que “lo que hace El Kuelgue está muy ligado al inconsciente”. Afirmó que “no hay una idea de bajada política ni de hacer reír, simplemente es el resultado de un proceso lúdico y de improvisación”, sus “cuelgues musicales” (de ahí el nombre de la banda).
Mientras la consagrada banda porteña continúa grabando un disco que presentará en Obras el 4 de Agosto, el público comienza a esperar la próxima edición del Pilar Rock, una buena excusa para disfrutar de amigos y buenas propuestas musicales.
“O paran o nos vamos”
Apenas iniciada la presentación de El Kuelgue, no tardó en formarse un eufórico pogo que originó una pulseada con el personal de seguridad y sus intimidadores rayos láser. La banda parodió la situación con improvisada ironía, pero -ante la tácita negativa de los guardias- el líder del grupo exigió que “paren con el show de lásers”. Un definitivo “o paran o nos vamos” del cantante, permitió que finalmente todo volviera a la normalidad.
