Soy mano

Uff, llegó el final

Por Graciela Labale

Por Redacción Pilar a Diario 29 de diciembre de 2018 - 00:00

Fin de año. Fin de un año áspero, agotador, para una gran mayoría: los asalariados, los jubilados, los niños, los más vulnerables, los de los barrios siempre postergados. Un año donde se hace muy difícil sembrar esperanza, soñar e intentar construir una sociedad más justa.
El odio y las diferencias junto al individualismo del sálvese quien pueda, le han ganado por goleada al entendimiento, la comprensión, la empatía, la solidaridad en momentos de dolor.
Un año en el que se ha cometido un femicidio cada día, más los infanticidios y los travesticidios que son muchísimos, pero también un año donde los derechos de las mujeres, por suerte, estuvieron en boca de todos. También en este punto, diferencias difíciles de salvar, enorme grieta que hace que muchas mujeres critiquen, censuren, desprecien a aquellas que se ponen al frente de estas luchas, con comentarios insidiosos, horribles, a un paso de repetir aquel nefasto “por algo habrá sido”. Desde un lugar más machista que el de algunos hombres. Jamás una idea superadora que haga pensar otras opciones. Duele y mucho.
Un final de 2018 donde la indiferencia y la inmovilización hacen que muy pocos salgan a protestar, aun cuando por ejemplo, sean muchísimos los vecinos de todo Pilar que sufren la falta de agua nuevamente.
Un fin de año con pérdidas irreparables como la del querido Osvaldo Bayer y el recuerdo de las Putas de San Julián que se plantaron ante los militares asesinos de más de 1.500 jornaleros huelguistas en la Patagonia trágica, cuya historia pasara por esta columna hace mucho tiempo ya; la del psicoanalista y escritor Germán García que también rozó este espacio cuando se organizara una performance literaria en todo el país y a la misma hora, en la que participamos junto a Víctor Koprivsek; y la de la enorme poeta Irene Gruss (*al pie va una poesía suya, dedicada desde aquí a los pilarenses que siempre miran para otro lado cuando la vida arde).
Pero también para festejar: la salud que me sigue dando la derecha, los hijos y sus parejas que siempre están ahí al pie del cañón, la familia, las amigas y amigos que la vida me regala, las compañeras y compañeros transformadores de realidades, el techo, el plato de comida y el trabajo que no me faltan, y hasta los 15 años de esta columna! 

*Mientras tanto
Yo estuve lavando ropa / mientras mucha gente
Desapareció / no porque sí / se escondió / sufrió / hubo golpes / y ahora no están / no porque sí / y mientras pasaban / sirenas y disparos, ruido seco / yo estuve lavando ropa, acunando, cantaba, y la persiana a oscuras. 

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