La
joven cantante estadounidense Ariana Grande, una de las estrellas del universo
pop para adolescentes, concretó anoche su segundo paso por la Argentina con un
recital en el DirecTV Arena, espectáculo que estuvo signado por fuertes medidas
de seguridad, ya que su presentación de hace 40 días en Manchester fue marco de
un cruento atentado terrorista.
La
vocalista decidió retomar el paso de su "The Dangerous Woman Tour" y,
luego de sus actuaciones en Brasil y Chile, se presentó en el estadio cubierto de
Tortuguitas ante unas 13.000 personas, en su mayoría adolescentes.
A
las 21.20, Grande irrumpió sobre el escenario escoltada por sus bailarines,
todos vestidos con prendas de color negro. Después pasó por el blanco, el
naranja y otros cambios de vestuario más, siempre junto a su troupe.
En
ese recorrido sonaron "Take me away”, "Side to side”, "Be allright”, "One last
time”, "Problem” y "Break free”, entre más éxitos, pero el momento más emotivo
fue cuando la muchacha entonó las estrofas de "Somewhere over the rainbow” y la
pantalla se iluminó con el lazo negro de luto en conmemoración a las víctimas
del atentado en Gran Bretaña.
La
tragedia llevó a que se especulara con una posible suspensión de los shows
posteriores en la gira. Sin embargo, dos semanas después se subió al escenario
del estadio Emirates Old Trafford en el marco de "One Love Manchester”,
concierto benéfico con el fin de recaudar fondos para los familiares de las
víctimas y para los servicios de emergencia de Manchester y Londres.
Seguridad
Con
este nuevo paso por la Argentina (el primero había sido en 2015 con el tour
mundial "The Honeymoon”), Ariana ratificó el impacto que es capaz de causar
entre las jovencitas quienes hoy desafiaron un imponente esquema de control y
seguridad, algo que complicó durante unas horas el tránsito por Panamericana.
En
un primer cacheo, efectivos de seguridad practicaron requisas, en un segundo
control se colocaron escáneres detectores de metales y en un tercer puesto especialistas
en explosivos revisaron mochilas y bolsos.
Antes
del show de fondo de Grande, la argentina Oriana Sabatini, sobrina de la ex
tenista Gabriela Sabatini, comenzó a cantar su pop con toques electrónicos para
su debut en un escenario importante aunque todavía no tiene publicado disco
alguno.
La
siguió la estadounidense Victoria Monet, quien luego de componer canciones para
Ariana, lanzó sus primeros temas en formato de EP con el nombre de "Nightmares
& Lullabies: Act 1 and Act 2”.