Soy mano: Sin luz

Por Víctor Koprivsek

Por Redacción Pilar a Diario 29 de julio de 2017 - 10:38
La oscuridad en el barrio es una sombra vieja. La ciudad a oscuras nos queda grande. Pantomimas del tiempo en los días de la post verdad. 
¿Siempre fue así? Siempre. Desde que no le mandaron a San Martín el apoyo desde Buenos Aires. Y antes también, cuando la repartija de la tierra prendió los primeros alambres.
Y ahora es la confusión y el miedo. Es el rey que llega con su legión depredadora.
Mugre hay. Agua estancada. Es bueno culpar al vecino, es bueno enfrentar argentinos contra argentinos. Es bueno que la Doña que siempre barrió la vereda ahora deje su bolsita de basura en la esquina, en la montañita de todos. Impulso quieto, envión desguazado. Cultura del maltrato trajeron. Ese será su legado cuando pase esta pesadilla de recortes y de ajustes. El saqueo de la insensibilidad. El rigor desangelado y la mierda que los parió.
Pueblo panqueque, ¿cuándo te creíste Cuba?
Zapatito lustrado, camisita celeste angelical. Si hasta cuando bajan por la escalera parecen dioses iluminados por las cremas antes de salir, por las máscaras nocturnas hechas de vegetales y de hierbas, de rodajas de kiwi en los ojos y juguitos de naranja exprimido bien temprano. A veces me sale el asco por las letras, se me vuelve filo el golpe de los dedos contra el teclado. Sin luz adentro de las casas bajas en el horizonte de niebla que rodea los confines.
Sin luz en el bla bla de los que se juntan a debatir mezquindades, a especular migajas.
Y el compromiso… ¿bien, gracias? 
Ahí anda el viejo renegando, vendiendo su bono contribución para comprar un grupo electrógeno porque la salita de Derqui no tiene, vio. Y cuando se corta la luz hay que atender con velas. Y los medicamentos, vio. Hay que verle la mirada al viejo, está por encima de esta mierda, piensa en el barrio nomás, en lo que le enseñaron sus padres. En los amigos que se fueron. Pero tiene en los ojos algo, como que mira lejos. Me dicen que eso que le brilla en la mirada se llama "dignidad”, pero yo no sé qué significa esa palabra, ¿vio?
La foto de la vergüenza no existe. El tiempo de la post verdad camina en el mundo de los ciegos.  
Hay tantos perros muertos al costado de la ruta, panza arriba, con las tripas afuera. Tanto maquillaje hippie. Tanto couching. Sin luz no se puede ver bien, vas a los tumbos tanteando sombras.
Con luz verde para el hambre no te extrañe que te roben hasta el alma.
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