Por Alejandro Lafourcade
Entre ellos estaba Ciro Pertusi (Jauría), por entonces un adolescente que junto a sus amigos –el gen de Attaque 77- se dio para siempre el lujo de decir el clásico "yo estuve ahí”.
-¿Cómo comenzó tu relación con Ramones? ¿Recordás cuál fue la primera vez que los escuchaste?
-En una revista, Skateboard Magazine, había una foto doble página de un skater a pleno en un bowl, y debajo de su tabla tena una calcomanía que decía Ramones. Sería 1980. Luego, al poco tiempo me encontré con algunas de las dos primeras ediciones argentinas de Sueños Placenteros (Pleasant Dreams) y Fin de Siglo (End of the Century). Hasta ahí era solo un llamado de atención, puesto que no pasaba desapercibido nada, ni las tapas ni el nombre ni el aspecto de estos tipos. Cuando los escuché por primera vez fue gracias a Daniel "Daño” Cafieri, quien aparte de ser una persona importante y querida en mi vida me proveyó de música imposiblemente buena, y una manera de ver las cosas muy privilegiada, por sobre todo en una actitud inconsciente e instintiva a la hora de disfrutar la música de una manera muy abierta, con poco prejuicio y a favor toda la música posible. Así que por consiguiente el tipo se había hecho de unos 2.000 vinilos donde todo era bueno, inclusive para cagarse de risa despiadadamente. Todo servía. En ese clima tan divertido (por diversidad pura) escuché entre otros a Ramones.
-¿Qué recordás de aquella primera experiencia de 1987?
-Mi verdadero contacto con la banda fue el mejor que puedo pretender. Los fui a ver a Obras la primera vez, con quienes eran mis compañeros en Attaque 77: en ese momento Federico Pertusi (voz), Daño (guitarra), Mariano Martínez (guitarra) y Claudio Leiva (bateria), en esos años yo tocaba el bajo. Así que fue un ritual que duró desde que se supo la noticia que venían a la Argentina, no queríamos terminar de creerlo porque nos parecía imposible… es decir… no podía ser. Era muy de culto para que vengan. Estábamos hablando de una leyenda, para nosotros eso eran. Figurita muy difícil, 1987, date una idea… Ahora los ves en todos lados y con un botón están ahí frente a vos… En ese momento era más de boca en boca, se armaba una peli que ni te cuento. Inolvidable, fue una cátedra de ir para adelante como a nadie habíamos visto hasta el momento. Un pulso en el bajo, en la viola, Richie que era de un palo más heavy y Joey a pleno. Animal Boy, Dee Dee con los pelos parados… La lista de canciones era un festejo tema a tema, no nos alcanzaban las emociones y hacía un calor imposible… Era tal que sí o sí teníamos que ir al baño a mojarnos porque no te daba el cuerpo ni el aire, era sofocante… Íbamos picando al baño y volvíamos para no perdernos nada, desde el baño sentíamos la canción que estaban tocando y salíamos disparando para no perdernos ni un segundo… Nos perdimos varias veces, Leiva y yo quedamos juntos, Fede y Mariano fueron delante de todo y se perdieron en la multitud, no se entiende cómo Fede quedó casi de cara al escenario arriba de algo que lo dejaba más cómodo, no sé… la valla o alguna estructura de acero que habría ahí… Luego a la salida nos encontramos y por instinto caminamos por Libertador. Hablamos tanto, reímos tanto, nos quedamos tanto en silencio que no nos dimos cuenta y llegamos al centro caminando.
-Ya en los ’90, ¿pudiste conversar con algunos de ellos?
-Bueno, yo la verdad es que ni quería ir a saludarlos porque no me gusta hinchar las pelotas, qué se yo… Si se da porque se da, bárbaro, pero si no… Algunos se quieren morir cuando digo esto, pero lo cierto es que nos ofrecieron ir a saludarlos y yo no fui, fueron los pibes y creo que se sacaron alguna foto… Fue en River. Ya me pasó de haber estado ahí por casualidad con gente así, pero fue porque de pronto se dio más natural, ahí en cambio había que hacer una espera lógica, es raro eso, porque se vive como que alguien te va a atender y esa persona ya me dio su "mejor” tiempo, ¿para qué encima querer robarle más de lo que me da naturalmente? Ya había estado con Lemmy y me llegó una vibra genial del tipo, me pareció como que me tiró más onda de la que podía pretender por ser un perfecto desconocido… Ya no quería sacarle más a alguien que me había dado tanto, me parecía un abuso de mi parte… Ni me reprimí, directamente no sentía ningún impulso de hacerlo, estaba satisfecho.
-¿Cuánto hay de ellos en tu música?
-En un principio hubo más, porque estábamos fascinados con la forma de hacer que nos animaba a intentarlo, porque ellos te hacían sentir que vos también podías como ellos encontrar una forma propia, nada más que ellos ya eran de entrada. Nosotros necesitamos de ellos, entre otros tantos, para encontrar lo propio. Después de Angeles Caídos, que ya había mucho menos porque había más de todo lo que escuchábamos, de ahí en más fuimos encontrando nuestra "propia voz”, como todos… Ellos también fueron influenciados y de hecho lo han demostrado, en Acid Eaters por nombrar un ejemplo más claro… Pero ya se dejaban ver a lo largo de sus discos las geniales influencias que tenían… De hecho Joey y su admiración por Ronnie Spector, de las Ronettes… Basta con compararlos y te das cuenta.
-¿Tenés alguna explicación para el fenómeno Ramones en Argentina? ¿A qué creés que se debe la "ramonesmanía”?
-Primero: de base es real, son buenos, son legítimos, son lo que fueron los Beatles pero en otro universo, que al igual que el de los Beatles es propio, se enoje quien se enoje en mi comparación -que va a ser muy criticada- y lo digo como un feliz consumidor de Beatles. Son comparables desde ese punto, el del propio universo. Ramones también encontró el suyo, su forma, esencia, ese sonido y ese Groove. Son inconfundibles tanto en el estilo punk –rock- new wave-pop como en el panorama musical en general… Son iconos. Luego sumale que acá en Argentina estaban listos para fanatizar con algo y más si era real… De ahí podes sumarle un poco de todo, moda, efecto, síndrome de copia en medio a la hora de querer pasar más su música que años atrás era considerada "ordinaria” (de hecho no eran muy populares en EE.UU., en Inglaterra la rompieron antes). En Argentina fueron descubiertos por mucha gente que antes "ni”, y esa gente también se enamoró legítimamente, incluyendo músicos, periodistas, musicalizadores de radio, DJs de discotecas del interior, desde las más humildes hasta las más "eliteras”… Luego la TV, donde estuvieron con Pergolini en "Hacelo por mí” y nadie se cuestionó de que si eran vendidos o no.,. O sea, imaginate lo "episcopal” que venía la cosa que estaba todo bien… Cómo será que inclusive Dee Dee echó raíces en el sur. En definitiva, sumale un poco de todo y me parece que Argentina fue el comienzo de un efecto dominó que tenía que llegar de una vez por todas, y el milagro, en buena parte, comenzó justo en este país…


