Por Alejandro Lafourcade
Las nuevas tecnologías nos dan la posibilidad de registrar –y mostrar- casi cada cosa que queramos: un lugar, un paisaje, una persona, un animal… Cada día, millones de imágenes son compartidas en sitios como Instagram, Twitter o Flickr, generando un auge de la fotografía que casi no tiene precedentes.
Entre el inmenso universo que se presenta, varios pilarenses se destacan cada día por las imágenes que comparten con sus seguidores, tomas espontáneas de situaciones que, en la mayoría de los casos, corresponden a escenarios del distrito.
Nicolás Espinosa (@boyfriend.
in.a.coma) comenzó a fotografiar con cámaras analógicas, pero luego se volcó al mundo digital: cada día, inserta la memoria en su celular y sube a Instagram algunas de sus obras, en general, relacionadas con la vida nocturna de Pilar: "Hace ya casi un año que trabajo fotografiando bandas. Siempre estoy buscando diferentes planos, la esencia está en lo que uno puede transmitir”.
El joven prefiere las fotos en blanco y negro, y desde hace un tiempo realiza exposiciones propias en la región (como en San Miguel). Postales de la noche pilarense, ámbitos humeantes, tragos compartidos son imágenes que lo caracterizan.
Diseñador de imagen y sonido, eximio dibujante, Franco Cicchini (@francodibujante) se dedica también a la fotografía. No obstante, cada día despunta el vicio retratando gente in fraganti, generalmente en el transporte público. "Me gusta que el otro no sepa que está saliendo en una foto”, afirma. "Es gente abstraída en su mundo, pensando, leyendo, hablando por teléfono. Creo que hasta ahora nadie se dio cuenta…”.
Con el tiempo, se fue animando a más: "Ahora saco fotos a gente que está muy cerca, sentada o parada al lado mío. Es un ejercicio que tengo cada vez que viajo. Siempre me gustó mirar lo que pasa con la gente en la calle, cosas simples que me llamen la atención, y ahora con el celular tengo la posibilidad de registrarlo”.
Matías Torres (@matitoresss) es de Presidente Derqui, y con apenas 15 años ya se destaca como uno de los fotógrafos más promisorios de la zona. En Instagram se agolpan sus imágenes de construcciones y paisajes: puede ser la simetría que ofrece un edificio de varios pisos, o bien la paz bucólica que propone su ciudad a la hora de la siesta.
Su colegio y los robles que lo rodean, y hasta una ventana del salón son temas recurrentes en su producción.
"Arranqué con la fotografía hace unos 5 años, haciendo cursos, pero quiero hacer algo más profesional”, cuenta Agostina Avella (@agosavellaph), de 19 años, que se enamoró de la cámara desde muy chica "porque podés captar momentos. Más allá de que uno los olvide o no, son momentos que quedan y mirando esas fotos uno puede recordar”.
Si bien prefiere fotografiar personas, también se destaca por sus imágenes de la vida verde que aún queda en Pilar: "Me gusta mostrar lo que nos rodea, lo que vivimos, para apreciar esas cosas que tenemos gratis. La naturaleza transmite paz”.
Eso sí: en cualquier caso, "prefiero las fotos espontáneas, creo que todo lo que subo es espontáneo. Una risa o un llanto tienen que ser naturales. La fotografía muestra la realidad, dónde vivimos, quiénes y cómo somos”.
@ boyfriend.in.a.coma
Nicolás Espinosa posa su interés en la noche pilarense.
@Matitorresss
Matías Torres, adolescente que combina naturaleza y arquitectura.
@francodibujante
Franco Cicchini, pescador de momentos en el transporte público.
@agosavellaph
Agostina Avella, urbanismo y espacios verdes en partes iguales.




