“El cuerpo de una mujer es tan montañoso como mi cráneo/Todo glorioso/La materia se vuelve ingeniosamente carne/Hacer vestidos es un trabajo tonto/Como la frenología.
/Mis ojos son pesas que pesan la sensualidad de las mujeres/Todo lo que huye, inunda, se mueve hacia las profundidades/Las estrellas vacían los cielos/ Los colores se desnudan debajo de sus brazos brezos manos medialunas y pistilos /mientras las aguas se vacían en su espalda con las cuchillas de sus glaucos hombros
/Su estómago un inquieto disco/El doble casco de sus pechos pasa bajo el puente arcoiris/ Estómago/Disco /Sol/Los gritos perpendiculares de los colores caen sobre sus muslos/»La espada de Saint Michael»/Hay manos que se extienden/Hay en su tren esa bestia todos los ojos todas las bandas/todos los habitués del Bullier Dance Hall/Y sobre su cadera /el poeta ha firmado su nombre. -(“Sobre el vestido ella tiene un cuerpo”).
Nacido en Suiza, Frédéric-Louis Sauser, accedió a la ciudadanía francesa luego de combatir en la Primera Guerra donde perdió su brazo derecho, lo que lo llevó a abandonar su carrera de pianista para dedicarse a la literatura, donde fue conocido como Blaise Cendrars.
Fue un escritor prolífico de una prosa espontánea e intimista, participó de las principales vanguardias que dieron color al siglo pasado y no pocas veces se anticipó a ellas, abocando toda su vida al mundo literario, la bohemia y los viajes por el mundo desempeñando diversos oficios. “Yo no mojo mi pluma en la tinta, sino en el río de la vida”, supo decir alguna vez.
En lo que se refiere a su praxis poética, Cendrars fue quizás el mayor innovador de su época -algunos pasos por delante incluso del propio Apollinaire- al intentar trasladar la complejidad de las ideas simultaneístas al poema.
Entre sus amigos se cuentan Apollinaire, Max Jacob, Chagall y Modigliani, quien lo inmortalizó en un retrato. Junto con el anarquista Emil Szytta en 1912, fundó en París la revista “Los Hombres Nuevos”.
A Blaise Cendrars se le considera actualmente como uno de los principales referentes de la escritura excéntrica y la poesía viajera.
“Duerme /Se despierta/Ahora pinta/Agarra una iglesia y pinta con la iglesia/Agarra una vaca y pinta con la vaca/Con una sardina/Con cabezas, manos, cuchillos/Pinta con un nervio de buey/Pinta con las pasiones exageradas de una villa judía/Con la exacerbada sexualidad de la provincia rusa/Para Francia/Sin sensualidad/Pinta con sus piernas/Tiene los ojos en trasero/Y de pronto termina tu retrato/Eres tú, lector/Soy yo/Es él/Es su novia/Es el abarrotero de la esquina/La vaquera/La partera/Hay cubetas con sangre/Donde bañan a los recién nacidos/Cielos de locura/Bocas de la modernidad/La Torre tirabuzón/Las manos/Cristo/Él es Cristo/Pasó su infancia en la Cruz/Todos los días se suicida/De pronto, ya no pinta más/Se despierta/Ahora duerme/Con su corbata se estrangula/Chagall se sorprende de estar vivo.” (Retrato)
De él dijo Henry Miller: “fue un hom-bre compuesto de muchas partes”.