Un grupo de personas en un territorio común: un libro. El mundo se superpone y mezcla sus capas, son emociones compartidas que se rozan en palabras talladas con formas de poemas, cuentos o reflexiones. Ayer jueves 29 de diciembre, antes de terminar el año, se armó la ronda y un nuevo libro nació en la comarca.
"La cultura al poder” es una antología que terminó publicándose como una experiencia cultural dentro de un espacio político, el Frente Pilarense.
En la fricción de las ideas ha de volverse abrazo el cantar de los sueños, manos que se tienden y miradas que se encuentran en la marea que avanza. La experiencia política de la cultura siempre fue de sublevación, si es genuina, la rebeldía es la que manda. Y hay que dejar que sea. Pilar es contradicción, es paisaje desigual, es alambre de púas dividiéndolo todo.
Sin embargo, hay grietas por donde se filtra la palabra que el oído atento sabrá escuchar. El miedo es una avispa negra que hay que alejar de las presentes y futuras expresiones.
La libertad de ideas desatadas desde las voces colectivas e individuales, la forma que ha de ser matriz de generaciones, no saldrá sino de la experiencia asumida en acciones concretas y tangibles. La autogestión es un horizonte de banderas incendiadas que allá adelante, en el mañana inconmensurable, dará a todas y todos una oportunidad.
Hoy la cultura está pasando un mal momento, hay buitres sobrevolando los campos donde la cosecha abunda, caranchos de aquí y allá que han llegado para saquear y destruir, para vaciar y quitar, para invisibilizar. Pero lo importante nunca pasó en las esferas municipales, al menos esa cultura barrial capaz de abrirse paso más allá de las especulaciones.
Eso fue y será patrimonio del pueblo y sus contradicciones, sus urgencias, sus risas y sus lágrimas que, convertidas en obra artística, dejan una semilla esparcida entre las piedras.
"Estamos llegando del suelo del taller, estamos llegando del sonido y las formas, del arte negada somos, vinimos a crear”, dijo una vez hace muchos años el sacerdote Luís Guzmán Domínguez en la inauguración de la Escuelita Abierta de Astolfi.
Cuánto ha pasado desde entonces, cuánto seguirá siendo fiel testigo del camino.