Cuando
el mes pasado la Comedia
del Pilar celebró sus 50 años de vida, una idea comenzó a sobrevolar en la
cabeza de los pioneros del teatro local, acompañados por las nuevas
generaciones: cambiar el nombre del Teatro Lope de Vega por el de Ángel Pablo
Alonso, uno de los artífices de su construcción.
Inaugurado
en 1975, el Lope de Vega nació con el empuje de los hombres y mujeres del
teatro local, cansados de deambular por diversas entidades. En ese marco, fue
Alonso el elegido para encabezar la concreción del sueño.
En las
últimas horas, se difundió un video en el que los pioneros fundamentan el
cambio de nombre. "Éramos jóvenes, irrespetuosos, optimistas. El compañero
designado fue Ángel Pablo Alonso, un tipo muy especial”, expresa Daniel Deluca,
pidiendo que el teatro "lleve el nombre de un pilarense”.
La
viuda de Alonso, Putzi Müller, recuerda que "fue un esfuerzo demasiado grande,
demasiado importante”, destacando que su marido "era un artista con su familia
y con sus amigos”.
"Hubo
infinidad de inconvenientes, y el gran mérito de Alonso fue haber superado todo
eso y haber edificado el teatro donde está actualmente y donde hace muchos años
disfrutamos todos los pilarenses”, comenta Jorge Titi Villar, quien considera a la iniciativa "un premio para
alguien que sin esperar nada hizo esta tarea magnífica de crear una sala de
teatro”.
Para
Marcelo Orce, "es un acto absoluto de justicia con un hombre como Ángel, que ha
sido un referente de la cultura de nuestra ciudad. Creo que ponerle su nombre
al teatro es una idea brillante, nada más justo que eso”.