Este miércoles,
cuando la localidad le rinda homenaje a su Patrona con la tradicional jornada
de misa y procesión, habrá un nuevo motivo para celebrar: por la tarde será
entronizada una escultura de la
Virgen del Pilar, obra del artista Alejandro Marmo.
La
creación, hecha en su gran mayoría con rezagos industriales, estará ubicada en
el cruce de ruta 28 y Zeballos. Enmarcada en el concepto de arte en las
fábricas –que Marmo encabeza hace casi dos décadas- y "La simbología de la Iglesia que mira al Sur”, fue
realizada por trabajadores del Parque Industrial de Pilar.
"El
objetivo es acercar la realidad del Parque a la comunidad, logrando a su vez un
acercamiento con la fe”, explicó Marmo a El
Diario. "La Virgen
del Pilar –agregó- es un icono para la ciudad y la obra busca unir, busca la
construcción de un diálogo, más allá de la diversidad”.
En
julio, una Virgen de Luján hecha por el artista y un grupo de jóvenes que se
recuperan de adicciones estuvo durante varios días en la plaza 12 de Octubre,
evento que encontró una gran repercusión en los vecinos del centro. "Una imagen
de fe, en un espacio público, contagia un entusiasmo”, dijo Marmo. Por esto, se
decidió aportar una creación fija con la imagen de la Patrona.
En este
sentido, y con el apoyo del Papa Francisco, Marmo impulsó el proyecto "La
simbología de la Iglesia
que mira al Sur”, mediante el cual se propone instalar en distintos puntos de
América Latina obras de arte que representen advocaciones populares de la fe.
Tributo
Por
otra parte, la escultura de la
Virgen del Pilar está también compuesta por restos de otra
obra, que estaba ubicada en Presidente Derqui y homenajeaba al comodoro Hugo
Meisner, caído en la guerra de Malvinas. El artista explicó que dicho monumento
"estaba prácticamente abandonado, todo deteriorado. Son tres aspas que pude
rescatar y ahora forman parte de la
Virgen”.
Sobre
la iniciativa, indicó que "Meisner sigue en el corazón de los pilarenses, por
eso que forme parte de la obra tiene una significación importante”.
Además,
con respecto a la ubicación, expresó: "La zona de ruta 28 y Zeballos es muy
transitada, como acceso y egreso. Es una manera también de unir a los
pilarenses con los vecinos que llegan desde otros lugares, como Luján y General
Rodríguez”.
Y
agregó, sobre la flamante obra: "No pretende ser ‘linda’, sino portadora de un
mensaje de encuentro, una resignificación de los valores locales que apunta a
la reconstrucción colectiva. En eso se sintetiza la belleza y la poesía de esta
Virgen”.