OCTUBREANDO: Lo leído

por Horacio Pettinicchi
octubreliterario@yahoo.com.ar
martes, 5 de julio de 2011 · 00:00

 

Un libro, según la definición de la UNESCO, es una obra impresa o manuscrita, no periódica, que consta de más de cuarenta y nueve hojas, cosidas o encuadernadas, reunidas en un volumen y que pueden tratar uno o distintos temas.

Nadie duda que a partir de Johannes Gutenberg, el herrero alemán que inventó la imprenta de tipos móviles allá por el año 1450, los libros abandonaron la mezquindad de los monasterios, de los pacientes copistas e iluminadores y llegaron al común de la gente. Inconmensurable la cantidad de ellos, incunables algunos, de necesaria lectura otros, y olvidables los más, basta ver la vidriera de una librería donde en la lista de los más vendidos figuran los denominados de autoayuda, las peripecias de alguna ignota partiquina o de un cantante de moda.

De hecho no son muchos los que dejan su impronta en el lector, ya sea  por la historia contada, por el mensaje que contienen o los conocimientos que brindan. Si se tuviera que hacer una relación, según las estadísticas, de los más vendidos en la historia, el primero sería “La Biblia”, conjunto de libros canónicos del Antiguo y Nuevo Testamento, donde se aúnan las religiones judía y cristiana, luego le sigue “El Libro Rojo” el cual recogen citas y discursos pronunciados por Mao Zedong, instrumento básico de adoctrinamiento ideológico de las masas durante la época de la Revolución Cultural China. Por último irían “Harry Potter” zaga escrita por J. K. Rowling, “El señor de los anillos” de  J. R. R. Tolkien, “Las crónicas de Narnia” de  C. S. Lewis y “El código Da Vinci” de Dan Brown. 

En lo que hace al gusto de los argentinos, y si nos dejáramos llevar por lo evaluado en la 37ª Feria del Libro de Buenos Aires, veríamos que los tres libros de autores argentinos más vendidos fueron escritos por los economistas y políticos: José Pablo Feinmann, Aníbal Fernández y Martín Lousteau, desde distintos enfoques sobre la situación política y social que atraviesa el país. En lo que hace a ficción figuraron al tope Galeano, Cortázar y Vargas Llosa y por supuesto el eterno J. L. Borges.

Sin duda muchos no estaremos de acuerdo con estos datos pero debemos recordar que son los más vendidos, no los mejores.

Fantasía, curiosidad, religión, y necesidad de información son los temas que dominan el gusto de los lectores.

Es hábito que ante la adquisición de un libro, sea para regalo o placer personal se busquen autores sumamente conocidos, dejando lamentablemente de lado escritores como Fijman, Santoro, Julio Fusick, y tantos otros que no cuentan con una prensa amigable.

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