“Cuando escribo una novela, vivo obsesionada con los personajes”

La escritora Julia García Mansilla publicó “Huellas del perro negro”, en la que aborda el origen de Londres de la Nueva Inglaterra, pueblo fundado por los españoles en Catamarca. Coordina el Taller Literario “Silvina Ocampo”.

6 de febrero de 2011 - 00:00

 

En su nueva novela, la escritora Julia García Mansilla hace foco en Catamarca, su provincia de origen. 

 

 “El arte ayuda mucho, a través de la literatura uno descarga muchas cosas. Creo que es una buena forma de hacer terapia”, dijo la autora Julia García Mansilla, quien a fines de 2010 publicó su cuarta novela “Huellas del perro negro” (Ediciones del Boulevard). En esta nueva obra, la escritora –que coordina el Taller Literario “Silvina Ocampo”, dependiente de la Subsecretaría de Cultura– centró su pluma en los orígenes de Londres de la Nueva Inglaterra, pueblo fundado por los españoles en 1558 en Catamarca, su provincia natal.

Respaldada por un fuerte trabajo de investigación y de la mano de pintorescos personajes, la premiada literata se enfoca en las costumbres, el choque de culturas y la curiosa historia que atesora esta localidad, bautizada en homenaje a la boda del príncipe Felipe de España con María Tudor, reina de Inglaterra. Ubicada a casi 300 kilómetros de San Fernando del Valle de Catamarca, se trata de la segunda localidad fundada en territorio argentino.

“Esta novela nació por la misma razón que me llevó a escribir en otras oportunidades, que es el origen del pueblo de Londres, en Catamarca, y su historia tan notable. Me interesó el encuentro de dos mundos tan diferentes, con sus ritos y tradiciones”, manifestó la autora. 

- ¿Qué le genera el hecho de haber publicado un nuevo libro?

- Es como tener un hijito, es algo muy lindo y satisfactorio. Uno ve que el esfuerzo se concretó, que en esas páginas está todo lo que uno quería decir. En mi caso, escribo porque necesito expresarme, porque me apremia una idea. No pienso si voy a tener éxito o a vender muchos ejemplares, más bien se trata de una necesidad interior.

- ¿Escribir una novela vinculada a su provincia natal tiene un atractivo especial?

- Pienso que sí, es como rendirle un homenaje al sitio en el que viví buena parte de mi vida (hace casi 20 años que dejó la provincia). En mi caso, tuve que elegir entre quedarme allí, en la tierra que adoro porque perteneció a mis antepasados, o irme para seguir en contacto con mis hijos y ver nacer y crecer a mis nietos. 

 

De la cabeza al papel

Al igual que otros escritores, García Mansilla tenía en su cabeza la historia de “Huellas del perro negro”, mucho antes de comenzar a escribirla. “La armo mentalmente y luego voy tomando apuntes y creando un cuadro sinóptico con la genealogía de todos los personajes.

A fin de enriquecerlos, a cada uno le voy agregando atributos, vicios y manías. Cuando escribo una novela, vivo obsesionada con los personajes, eso es algo bueno, porque más allá que salen cosas nuevas, la verdad es que me entretiene mucho. Lo negativo de todo esto es que una vez que publico, queda un vacío, me siento rara”, señaló a El Diario.

- ¿Durante el proceso de escritura compartió su trabajo con los demás?

- En general suelo compartirlo con los demás. De hecho, en mi grupo de amigas escritoras, con las que me reúno usualmente, todas sabían cómo iba Chelemín (uno de los personaje de la novela). Hay un amigo catamarqueño, que es poeta y dramaturgo, que siempre me ayuda con los títulos, él me sugirió “Huellas del perro negro”. Otro me dio una mano con la diagramación y una amiga fue leyendo los capítulos y remarcándome ciertos detalles.

- ¿Es muy autocrítica con su obra?

- Más que autocrítica, te diría que soy insegura. Me sucede que veo a la gente joven que viene empujando fuerte y me digo: “¿estaré haciendo bien, esto no será algo obsoleto?. Tal vez tendría que sentarme a tejer”. Pero de repente me dan ganas de escribir y ahí soy feliz.

- ¿Cómo es su ritual de escribir?

- Escribo a mano y luego paso todo a la computadora, que por cierto ya la manejo bastante bien. Comienzo a escribir a la mañana y sigo hasta las 4 de la tarde, haciendo una pequeña pausa para almorzar. Como tengo un problema en la vista, aprovecho al máximo la luz del día.  

- ¿Qué le diría a los que se dedican a la literatura, pero no tienen forma de publicar?

- Si bien es difícil publicar, la realidad es que tampoco resulta imposible. Yo les sugiero que se inscriban en concursos, que envíen su material a las revistas especializadas y participen de antologías, considero que es la mejor manera de foguearse. Los que pueden, que hagan un pequeño esfuerzo para publicar, ya que hay editoriales que están al alcance.

 

 

Una gran familia

Hace unos años que Julia García Mansilla se encuentra al frente del Taller Literario “Silvina Ocampo”, que con el apoyo de la Subsecretaría de Cultura logró publicar dos antologías de cuentos y poesías: “Antología peregrina” y “Palabras con historia”.

En marzo, se reanudarán los encuentros semanales del grupo, que le ha dado a la autora muchas satisfacciones, entre ellas la posibilidad de integrarse a la comunidad de Pilar.  

“Somos 12 amigos de distintas edades, trabajamos muy cómodos ya que se trata de una gran familia, por eso quiero destacar el trabajo del área de Cultura, que siempre nos da ánimos para seguir adelante con la literatura”, expresó la autora, en diálogo con El Diario.

“Me gusta muchísimo enseñar, a la vez que aprendo de ellos constantemente –añadió García Mansilla–. Me hace muy bien estar con ellos en el taller, ya que se genera un aprecio mutuo, por eso acostumbramos a reunirnos seguido en casa o en algún barcito”.

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar