Un himno de los trabajadores que sigue teniendo vigencia

En la víspera del 1º de mayo, su autor, el cantautor Rodolfo Zapata, habló por FM Plaza. Contó que esa canción, que recorrió el mundo, nació cuando el obrero tenía trabajo y tiempo para educar a sus hijos.
domingo, 2 de mayo de 2010 · 00:00

Zapata contó que la canción llegó a las canchas y se editó hasta en Israel, en hebreo.

 

 

El “No vamo’ a trabajar”, de Rodolfo Zapata, es un verdadero himno de los trabajadores que atravesó todas las etapas: la del pleno empleo de décadas atrás, la de la flexibilización laboral y la desocupación de los 90, y la actual de la reindustrialización y la recuperación del trabajo, donde la clásica canción mantiene plena vigencia.

El tema que recorrió el mundo, y cuya letra fue cambiada por los estudiantes, y hasta por las hinchadas de fútbol, sigue generando sonrisas y llama a la reflexión.

“No vamo’ a trabajar nació en 1964. Te aclaro que nació cuando el obrero tenía tanto trabajo que se daba el gusto de cantar ‘no vamo’ a trabajar’. La cantaron en cuanta fiesta hubo y, según los años, el pueblo le cambió la letra. Por ejemplo, los jubilados en la década del 90 protestaban frente al Congreso de la Nación y cantaban ‘con los 150 no podemos vivir, no podemos vivir, no podemos vivir’; los estudiantes para el día de la primavera decían ‘no vamos a estudiar, no vamos a estudiar’”, recordó el propio Zapata durante una charla que mantuvo con el programa Materia Prima que se emitió por FM Plaza (92.1 mhz) en la víspera del 1 de mayo.

Además, el cantautor dio cuenta de cómo su tema más exitoso cobró notoriedad y hasta dio la vuelta al mundo. “Alguna hinchada de fútbol que no se cuál fue inventó el ‘lo vamo’ a reventar, lo vamo’ a reventar que llegó hasta los Estados Unidos, porque el canal Cartoon Network hizo un dibujito animado del mundial y en ese dibujito animado que recorrió todo el mundo había un dibujito con la hinchada de Argentina que cantaba ‘no vamo’ a trabajar, no vamo’ a trabajar’. Sirvió también para publicidades; yo grabé por ejemplo para un supermercado, también para unos fideos”, sostuvo.

-¿Alguna vez imaginó que esa canción podía tener tanta repercusión?

-Ni lo pensé yo ni lo pensaste vos, porque uno compone pensando que puede ser un éxito, pero tan grande tan grande, la verdad que no. Está grabada hasta en Israel cantada en hebreo; en España, en Colombia, en México, en tiempo de cumbia, en tiempo de pachanga. Pero yo les voy a decir lo más grande de todo que no ocurrió con ninguna canción, y es que lo cantan los travestis en la zona roja, que le cambian la letra y cantan: ‘hacemos sexo oral, hacemos sexo oral’.

 

Zapata presidente

Con el “No vamo’ a trabajar” siempre a cuestas, y una artillería de otras canciones que mezclan humor, picardía y hechos de la realidad política y social, en el 2002 Zapata inició una gira para presentar su espectáculo “Zapata presidente”, que reestrenará el 15 de mayo próximo.

“En el 2002, los diarios decían ‘paro general’, y a partir de ahí empecé a escribir, y el prólogo es la Argentina que yo viví, porque a mí me formó mi papá que era un obrero que puso la primera guitarra en mis manos cuando yo tenía 10 añitos; un obrero me hizo ingresar al Conservatorio Nacional de Folklore y Danzas; un obrero me hizo estudiar guitarra clásica; un obrero me hizo estudiar teatro; un obrero me hizo estudiar dibujo; un obrero me formó”.

Además, Zapata agregó: “Mi papá ponía la ropita de gaucho que había bordado mi mamá en una valija y me llevaba a cuanto festival hubiese, así que yo de chico ya conocí escenarios grandes, escenarios chicos, con micrófono, sin micrófono; él me formó. Cuando yo escribo en el 2002, yo digo, me pudo formar porque trabajaba 8 horas, tenía aguinaldo, vacaciones, y tenía 16 horas para la familia, para el descanso y para mí. Entonces, cuando yo escribo en el 2002 me pregunto: ¿quién le fue quitando los derechos al obrero?”.

Por último, el artista dejó un mensaje final, fiel a su estilo: “El candidato Zapata Presidente es así, mi partido se llama viva la alegría. Quiero un trabajador feliz, quiero la unión de la familia. Yo quiero para mi gobierno un jubilado alegre, un jubilado feliz. Zapata Presidente llega hasta la actualidad; apruebo el casamiento gay, es el mundo de ellos y hay que respetarlo. Zapata presidente, dale un voto de alegría a tu corazón”.

 

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