APUNTES DESDE LA OTRA VEREDA: La gran mentira

por Hernán Deluca
miércoles, 14 de abril de 2010 · 00:00

Llueve. Siempre que un sueño termina, llueve. Aquí y en Liverpool.

Hace 40 años, un 10 de abril de 1970, Paul McCartney daba la triste noticia, afirmando que los cuatro integrantes del grupo más grande de la historia no volverían a tocar juntos. Yo no había nacido y ya lloraba.

En realidad, la cosa había dejado de funcionar unos meses antes, cuando concluyó la grabación de “Abbey Road”. Cada beatle estaba metido en sus propios proyectos pero nadie se animaba a anunciar lo que un planeta entero prefería ignorar. “Nadie quiere decir que la fiesta terminó”, diría Paul años más tarde. Pero, lo cierto es que John miraba con mucho cariño a Yoko mientras la Plastic Ono Band ya tocaba en vivo y grababa temas como “Instant karma”, junto al loco de Phil Spector. Hare Krishna era lo que decía George cada vez que le ponían el micrófono y Ringo, bueno, Ringo sonreía. “Let it be” saldría el 8 de mayo, una especie de bonus track que desempañaría, por un instante, el dolor.

Cada chico quería vivir su propia vida, algo tan simple como eso. ¿Qué? ¿Y, el resto de los mortales? ¿Acaso, debían retornar a un mundo común y corriente? Parece que sí.

“La gente sigue hablando de la separación como si fuera el fin del mundo. En realidad, es sólo un grupo de rock que se ha separado. No es tan importante. Si querés recordar los viejos tiempos, siempre estarán los discos. Siempre tendrás toda esa música”. Palabras de Lennon, te alabamos Señor.

Y tiene razón, porque ahí, frente a mis ojos, están todas las bendiciones de la banda, obras maestras resguardadas en cajitas plásticas. Ese altar que conservo como el tesoro más preciado, la torre de CD´s, es la prueba concluyente de que los Beatles jamás se separaron. Eso queda para la gilada que vive en la aburrida realidad. En cambio, para los que transitamos los pasillos de las fantasías, los cuatro de Liverpool tocan cada día, en habitaciones propias y ajenas.

A mí no me vengan con esas mentiras tan creíbles. John, Paul, George y Ringo están más vivos que nunca. Si no, que alguien me explique por qué cada mañana tarareo «Paperback writer», ¿eh? Ok, no voy a negar que desde 1970 se toman ciertos respiros para poder grabar algún que otro capricho solista. Por ejemplo, en este preciso momento mi casa es invadida por “Y not”, el nuevo trabajo discográfico del obstinado Ringo Starr. Si bien el disco no salvará al mundo (como sí lo hicieran los trabajos beatles “Revolver” o el “Álbum Blanco”, por citar sólo dos), el mismo se las ingenia para iluminarme estos días otoñales. No es poco. Además, entre tanta orquestación un tanto ochentona, aparece “Walk with you” una balada inmortal con aroma a nostalgia, cantada a dúo con un tal… Paul McCartney.

Háganme caso, no crean todo lo que aparece en la TV o en los diarios. Ni siquiera, los primeros párrafos de esta columna. Los Beatles no se separaron. Es una de las tantas mentiras que nos quisieron imponer. Como esa otra que afirma que Lennon fue asesinado el 8 de diciembre de 1980, alrededor de las 22.49, a causa de cinco disparos hechos por Mark David Chapman a la entrada del edificio Dakota, donde el músico tenía su residencia en la ciudad de Nueva York. ¡Pero, por favor!

Comentarios