Milagros
Toledo es una adolescente de 16 años que vive en Fátima, y que desde hace un tiempo convirtió su humilde
casa en un hogar de tránsito para los perros callejeros, con el fin de,
después, darlos en adopción a personas que estén en condiciones de cuidarlos.
Hace varias semanas se
venía haciendo un llamado a la solidaridad no sólo para la recolección de pallets,
sino también para conseguir un flete para el traslado. Finalmente la donación
para contribuir al armado y refuerzo de los caniles llegó, y los corrales están
preparados para las bajas temperaturas que depara el resto del invierno.
Dada
la situación económica, Mili busca ayuda a través de las redes sociales y es
bienvenida cualquier tipo de ayuda. Recibe alimento, depósitos de dinero para
el veterinario, medicamentos e inclusive ropa, que se usa posteriormente en
ferias para solventar gastos.
"La Municipalidad no nos
ayuda, inclusive una vez nos mandaron una inspección”, cuenta Toledo a El Diario, sobre la ocasión en que
algunos vecinos hicieron una denuncia porque se escapaban los perros de los
caniles. "Lo más triste es que en vez de acercarse a preguntar o ofrecer ayuda,
hagan estas cosas”, se lamenta. "Por suerte hay mucha gente que nos da una mano
desde donde puede y se movilizan por la causa.”
En la
actualidad, el canil aloja a más de 10 perros callejeros y para colaborar se
pueden contactar por Facebook (Mili Perruna Toledo) donde se encontrarán además
datos bancarios y números de teléfono.