Julia tiene 6 años. Ingresó a Perros del Alma junto a su hermana con solo dos meses de vida. Su estado era angustiante: estaba desnutrida, raquítica y con una sarna muy avanzada pero, a pesar de los pronósticos, pudo salvarse. Su hermana fue felizmente adoptada, pero Julia no contó con esa suerte y hace mucho espera una segunda oportunidad.



