Los diferentes sectores del radicalismo no consiguieron alcanzar un acuerdo y, por primera vez en una década, la conducción del comité Pilar se definirá en internas.
El 28 de octubre, las listas que encabezan el actual presidente, Juan Manuel Quintana, y su vice, Claudia Zakhem, se someterán a la voluntad de los más de 8 mil afiliados locales.
Los dos son concejales, compañeros del bloque de Cambiemos. La única corriente opositora que tenía intenciones de jugar, el Espacio de Pensamiento Alfonsinista (EPA), desistió de presentar lista “debido a la falta de transparencia en las últimas designaciones de candidatos”, según señaló en un comunicado.
Convencidos de integrar cambiemos y sin diferencias sobre el rumbo de la política local, el eje del desacuerdo fueron los nombres.
La lista de Quinatana es, en realidad, un entramado que la une con la de Vladimir Braillard, el director de Juventud del Municipio, quien también había amagado con presentarse.
Finalmente, será candidato a vice del actual presidente, con una salvedad a su favor: la carta orgánica de la UCR establece que, para ser reelecto, el titular de comité debe obtener el 55% de los votos. Si gana por menos, debe renunciar y dejar paso a su vice.
Detrás de las dos cabezas, los cargos se repartieron uno y uno para cada corriente.
Del otro lado, la lista representa al zakhenismo puro: la propia concejal a la cabeza y, hacia abajo la siguen Antonio La Greca, Nilda Martres, Daniel López, Delfina Félix y Tutuca Giménez.
De los dos lados esperan que la relación en el bloque no se resienta por la pelea interna. Pero no son optimistas.
De todos modos, la mayor preocupación que enfrentan es común a ambos sectores: la mirada atenta que Nicolás Ducoté tendrá sobre la interna y su resultado.
Es que hace 10 años, en la última interna radical, solo 1.000 de los 8.600 afiliados se acercaron a las urnas. De repetirse esa performance, o crecer muy poco, los lugares para el radicalismo en la lista 2019 de Cambiemos estarán en peligro.




