Soy mano

A 6 años de “Ni Una Menos”

domingo, 6 de junio de 2021 · 08:27


Por Graciela Labale


Hace 6 años salimos a la calle y no estuvimos más solas. El grito se multiplicó, en Pilar ya no éramos sólo las amigas/compañeras de La Mesa y una decena más.

Desde el sur del mundo se liberó el grito que se oyó en todo el continente. Y fuimos muchas caminando juntas, aquí y allá, con el “Ni Una Menos. Vivas y Libres nos queremos” atropellando la garganta. Y susurrando en el oído de la que lo necesite “Yo te creo hermana”.

Tristemente, los números de femicidios y transfemicidios no bajaron, en lo que va del año hasta el 3 de junio, fueron denunciados 103 femicidios, 2 transfemicidios, la desaparición de Tehuel, un ataque de odio hacia una compañera trans y unos 80 niños y niñas quedaron sin su mamá. Pero ya nada es como antes. La violencia de Género se visibilizó y la información ha llegado a los lugares más distantes. Se han conquistado muchos derechos, hasta ministerio tenemos, aunque también es absolutamente cierto que aún faltan ajustar varias tuercas sobre todo entre quienes tienen que actuar con celeridad desde la Justicia, entre quienes tienen que implementar el control de las medidas de protección, que en su inmensa mayoría no se cumplen, más seguir sumando casas de abrigo o soluciones habitacionales a tanta víctima que literalmente queda en la calle si se retira de su hogar, además de seguir reclamando por el cupo laboral trans en empresas públicas y privadas, entre tantos otros claroscuros.

Y mientras seguimos luchando y trabajando para vencer este horror, comparto un puñado de “gritos” hechos poesía a pesar del dolor.

La primera es de la querida amiga Noelia Venier y la última mía, en ella intenté describir el llamado círculo de la violencia. 

“Anoche soñé con Eva. Estaba sentada en uno de los bancos esos en el parque que tanto le gustaba. Me dijo que ya casi no le dolía el cuerpo. La carne, dijo ella. Ya no me duele la carne me duele el olvido en el que caemos tarde o temprano. Somos muchas acá. Qué tristeza que sean tantas, comenté. Nos acompañamos, me consoló. Ya son varias las noches que sueño con Eva. Me deja un gusto amargo la despedida.

Acaricia mis cabellos como solía hacerlo. Manos tan suaves como sus palabras tenía Eva cuando era piel y boca.
Lo tenés largo, dice  y desaparece. Aunque intento con todas mis fuerzas detenerla, se desdibuja.” Noe Venier.

Presencia
“Tu rostro está aquí, en el metálico hueco de mi mano. Lo contemplo. Lo acaricio. Lo admiro. Es manso ahora. Suave y silencioso. Entonces… recuerdo y sin piedad, lo estrujo,
lo acallo, lo destruyo. En un instante llega a esfumarse,
hasta en mi memoria. De repente, oigo las llaves en la puerta
y como un robot edulcorado repito una vez más:
-hola mi amor-.”

                                         
 

Comentarios