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Cierre de Cuernavaca

Se fue el último eslabón de una época dorada

La noche pilarense tuvo su furor entre los ’70 y los ’90, siendo referente en la zona norte. Sirrosis, Mediterráneo, Casapueblo y más quedaron en el recuerdo.
Por Redacción Pilar a Diario 24 de enero de 2019 - 00:00

Tal como lo confirmó El Diario en su edición de ayer, ha cerrado sus puertas Cuernavaca, histórico local bailable que desde principios de 1967 reunió a varias generaciones en sus recovecos.
Sin embargo, el final de Cuernavaca es también la extinción del que era considerado el último eslabón de la época dorada de la noche pilarense, momentos en los que un puñado de boliches del centro explotaban de gente, mucho antes del auge de la Panamericana, el boom demográfico y el diseño del corredor nocturno.
En 1966, encabezados por Fredi Llosa, un grupo de jóvenes del pueblo decidió explotar la propiedad de Bolívar al 500: aquel quincho luego conocido como Cuernavaca abrió oficialmente en febrero del año siguiente. Nadie pensaba que la travesura duraría más de medio siglo.

Recorrido
Camouflage fue un sitio muy concurrido, que estuvo ubicado en San Martín y Moreno, donde hoy funciona el Concejo Deliberante. Esa misma locación, en la década del ’80 se transformó en Mediterráneo, que cerró sus puertas hace alrededor de una década. Los sábados, la pista de Medi explotaba.
Con los queridos ’80 también arribó Sirrosis (Lorenzo López al 400, donde hoy hay un estacionamiento). Al igual que Cuerna, fue el emprendimiento de un grupo de amigos, entre ellos Triqui Parra, Héctor Severini y Gustavo Saineti. Diseñado por Marcelo Píccolo, el lugar recibió a músicos y bandas en su apogeo, como Los Abuelos de la Nada, Celeste Carballo, Rubén Rada y Los Twist. Además, era frecuentado por figuras del espectáculo y el deporte, siendo el Pulga Horacio De la Peña un fanático del boliche.
Otro de los lugares que dejó huella fue Casapueblo, ya finalizando esa década, permaneciendo hasta principios de los ’90. En la esquina de Pedro Lagrave y Chacabuco (donde hoy está en Centro Cultural Federal), el local recibía –además de a jóvenes pilarenses- a personajes de la farándula y del mundillo del polo.
Casapueblo fue creado por Javier Pantera Santaliz y Diego Mascali, dos amigos que apenas estaban saliendo de la adolescencia.
A principios de los ’90, Sirrosis se convirtió en Rough, local de corta duración, para luego sufrir reformas edilicias e ir cambiando de firmas y nombres (Bay Side fue uno de ellos). Casapueblo cerró y Mediterráneo resistió varios años más.
Al mismo tiempo, diversos lugares abrían en Panamericana (Pilar Ranch en Torres del Sol es uno de los más recordados, luego transformado en Coyote); y el corredor nocturno de la ruta 8 se conformó por decisión municipal.
En ese contexto, Cuernavaca resistía, firme, en la calle Bolívar. Hasta ahora, cuando ya ha pasado a formar parte de la cada vez más amplia galería de los recuerdos. 

El dato
A fines de 2018, una movida vecinal logró una “fiesta del reencuentro” por Aranjuez, otro boliche muy recordados.

OPINIÓN 
Parte de la historia
Por Fredi Llosa*
El cierre de Cuernavaca me genera sentimientos, aunque siempre estuve contacto con Daniel Blesa y supe que la del 31 de diciembre sería la última noche. Entendí la decisión, era algo razonable, todo ha cambiado tanto que seguramente ya no era lo mismo.
Cuernavaca marcó unas cuantas épocas, en los inicios no existía nada parecido en Pilar. Los jóvenes nos juntábamos en la confitería Majestic, de Rivadavia e Yrigoyen, donde luego estuvo el supermercado Max. Estaban las boites, en Capital, y los bailes en los clubes, donde las chicas iban con su madre.
Así fue como le pedí prestado el fondo del terreno a mi papá e hicimos el quincho de 6x10 metros. Era un club de amigos pero venía gente de todos lados, nos reuníamos todos los días pero el fuerte era los fines de semana, ya desde el viernes a la tarde.
En tantos años se formaron decenas de parejas y los recuerdos son incontables: la rivalidad con los que llegaban de San Miguel, las fiestas de disfraces, la sopa caliente que se servía a las 8 de la mañana… Cuernavaca es parte de la historia de lo que era Pilar.

*Creador y primer dueño de Cuernavaca.

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