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Un árbol, para volver a empezar

Tras el asesinato de Leo Peralta, se habían suspendido las clases de educación física en el Polideportivo. Se retomaron tras un acto a pura emoción. Se plantó un ginkgo para recordarlo.
3 de mayo de 2016 - 00:00
Luego de un acto, se hizo oficial el reinicio del dictado de clases de Educación Física en el Polideportivo municipal para tres escuelas del distrito: la Técnica N° 1 de Pilar y las secundarias N° 13 (barrio El Bosque) y N° 19 que funciona en dependencias de la Escuela N° 26, en el centro de Pilar.
Ese servicio se había cortado luego del asesinato de Leo Peralta, el chico de 13 años que estudiaba en la Técnica 1 y que murió tras recibir una golpiza en el barrio Villa Verde.
Para evitar represalias y enfrentamientos, autoridades educativas y de seguridad habían decidido suspender el dictado de las clases de Educación Física, las que se reactivaron el viernes luego de varios meses de trabajo conjunto.
De las reuniones para encauzar la situación tomaron parte las autoridades educativas locales y regionales, las direcciones de las tres escuelas citadas, el Consejo Escolar, el Consejo de la Niñez, Adolescencia y Familia, la subsecretaría de Deportes municipal y la secretaría de Seguridad comunal.
En el acto estuvieron presentes la madre y la tía de Peralta, quienes definieron a Leo como “una persona llena de vida y de amor”. En unas breves pero sentidas palabras, la tía del joven asesinado les habló a los estudiantes reunidos en el lugar y les dijo: “solo el estudio los sacará adelante. Díganle no a la violencia, piensen antes de actuar, dialoguen”.
Como dueño de casa y anfitrión, David Walsamakis, de la subsecretaría de Deportes, ensayó una de las oratorias más destacadas de la tarde. Pidió ir “paso a paso” en el trabajo conjunto y mirando a los chicos, les subrayó: “sean protagonistas, generen hábitos sólidos y disfruten del Polideportivo porque es de ustedes, jueguen”.
La actividad, de la que tomaron parte estudiantes y profesores de Educación Física de las escuelas convocantes, se completó con la plantación de un ejemplar de gingko biloba en memoria de Leo. “Es un árbol milenario, que vive más de 2.000 años e incluso sobrevivió a la bomba atómica. Para nosotros significa vida”, explicaron. Junto al árbol enterraron un estuche con cientos de mensajes de deseo que serán desempolvados dentro de una determinada cantidad de años.
Además de los familiares de Leo Peralta, se dirigieron a los presentes el Jefe de Inspección Sergio Silvestri, la secretaria de Educación municipal Marcela Campagnoli (pidió perdón porque el año pasado los chicos no tuvieron la chance de hacer deporte en la escuela) y la titular del Consejo Escolar, Julia Benítez. 
 
“Sola”
Fernando Santajuliana, director de la Técnica N° 1, el colegio al que concurría Leo, destacó el “trabajo integrado de las tres escuelas” y antes de quebrarse, alertó que “la escuela no puede seguir caminando sola”. 
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