Demoras de la ambulancia
Correo de lectores
Sr. Director:
Es muy lamentable tener que utilizar este medio para poder explicar la impotencia y la desesperación que uno siente en situaciones cargadas de mucha consternación y muy difíciles de controlar.
El día 16/05/16 aproximadamente a las 0 hs., se descompone mi madre, ella tenía 78 años, lo primero que atiné a hacer fue llamar al sistema de ambulancias (107). Aquí comienza el interrogatorio, dirección, entre qué calles; hasta aquí, lo lógico. Luego viene el interrogatorio “médico”, qué tiene la señora, cómo está, etc, etc.
No soy médico, no puedo saber lo que tiene. Parece que esto no lo entienden, no entienden el estado de desesperación y la carga emotiva en la que se encuentra el familiar del paciente.
Bueno, me dicen que van a mandar la ambulancia. Pasan los minutos y no llega. Llega la policía, le informo que llamé a la ambulancia pero que no venía; ellos llaman a la ambulancia, no aparece la misma.
Realizo otra llamada y me piden nuevamente la dirección, les repito la dirección (Manuel Martignone 569, entre Nazarre y Tomás Márquez) o sea a tres cuadras y media aproximadamente del hospital. La tercera llamada la realizo 0.27. La ambulancia llegó 30 minutos más tarde del primer llamado, o sea 0.30hs. Digamos que tardó 10 minutos por cuadra.
Mi madre falleció. No le estoy echando la culpa a la ambulancia, uno se muere en un minuto, pero creo que cuanto más rápido se llega, hay más posibilidades de vivir. Lo raro es que la ambulancia vino por Tomás Márquez, desde la estación, no desde el hospital (se habrán perdido).
Quiero aclarar la excelente labor de la policía, sinceramente, me contuvieron, me ayudaron (era una camioneta de Pilar 1ª conducida por un agente masculino y una femenina). Seguramente por el horario van a poder determinar quiénes eran esos agentes, a los cuales les estoy eternamente agradecido.
Escribo estas líneas para que otros ciudadanos no tengan que pasar por esto.
Alberto Thomassey DNI 13.027.310
Preguntas para el intendente
Sr. Director:
A través de este medio quiero dirigirme al Sr. intendente Nicolás Ducoté. Vi una nota que le han hecho y la verdad que no lo comprendo. Usted, teniendo el apoyo de la gobernadora y de la Presidencia, en estos meses no ha podido lograr nada en concreto. Voy al punto. ¿Qué sentido tiene seguir con las mismas ideas de antes? Y lo digo por el sistema de ionizado que pretende aplicar a las calles del Partido.
Veo que no tiene ninguna intención de hacer las cosas bien. Ahora, le pregunto a usted, ¿cómo piensa llevar a cabo el sistema de cloacas y agua corriente en el Partido? Si usted piensa que arreglando, no haciendo un parche que va a durar cinco años y me refiero al ionizado, usted piensa que va a convencer, al menos, a mí, no.
Creo que usted está por cometer un grave error y le va a quitar la posibilidad a los vecinos de poder tener los servicios que ustedes, como dirigentes, están obligados a proveerles a los mismos.
Usted hace unos días tuvo una reunión con el intendente de Malvinas, ¿por qué no le pregunta cómo hace para hacer las cosas? He visto que se están llevando a cabo obras de asfalto, pero asfalto, no lo que usted pretende hacernos creer que es una solución a largo plazo. Y tengo entendido que él no recibe el mismo apoyo que usted.
Lo único que usted va a lograr es engañar a la gente que lo apoyó y que lo puso donde está hoy.
Le puedo hacer una sugerencia, no venda humo. Haga las cosas para que duren y como corresponde. Si hace el asfalto que sea con cordones, que la gente está cansada de ser engañada. Todavía estoy esperando que anuncie el comienzo de obras y el dinero que se va a gastar.
Otra cosa, ¿por qué no actualiza la página web de la Municipalidad y muestra el boletín donde se refleja el gasto del Municipio que usted prometió para mayor transparencia. No se olvide de lo que prometió.
Rodrigo Salin, Del Viso (rodriherni33@gmail.com)
Robo en el centro y pasividad de la policía
Sr. Director:
Qué bronca y angustia tengo encima. No sé qué pensar, estamos en tierra de nadie o qué pasa con la sociedad. ¿Puede ser que en pleno centro de Pilar, delante de todo el mundo y a metros de la Policía Local, agarran a mi hijo entre dos, uno lo agarre del cuello y el otro le meta las manos por todos lados y le roben lo que tenía encima?. La gente mirándolo, nadie hizo nada por ayudarlo y, para completarla, cuando le avisan a la policía de lo que pasó, le dicen que corrieron por Rivadavia para el lado de ruta 8 y ellos contestan “no podemos hacer nada”. Cruzaron y se ponen a dar vueltas a la plaza.
¿Para qué están? Para qué les pagan? Para parar a los chicos cuando salen del colegio y revisarles las mochilas, ahí son malos, ¿no? O para estar comiendo y pelotudeando con los celulares, para eso sí.
La otra semana vi una mina parada con una tablet y siete policías alrededor mirando algo y matándose de risa. Increíble cómo nos cuidan
Camino unos metros, me encuentro con tres más en la puerta de un kiosco comiendo papas fritas, tomando gaseosa. Con los celus en la mano, obvio.
Gracias a Dios, solo le robaron el celular y esas cosas y no lo golpearon ni lastimaron, pero me indignó por completo que pase en pleno centro delante de toda la gente y todos miren como si fuera algo común.
Y un aplauso a la policía, que ellos no pueden hacer nada. Si ellos no pueden hacer nada, ¿quién, no? El único que hizo algo fue un amigo que salió a correrlos y encima le pegaron y, así y todo, n‘adie hizo nada.
Mariana González.