Nadie puede explicar con palabras el fanatismo y la pasión por unos colores. Que lo diga, si no, Gonzalo Milens, quien se tatuó una bandera de Sportivo en plena bocha.
Nadie puede explicar con palabras el fanatismo y la pasión por unos colores. Que lo diga, si no, Gonzalo Milens, quien se tatuó una bandera de Sportivo en plena bocha.