Héctor: una vez, saliendo del colegio, tomo el colectivo y por ir jugando el chofer cerró la puerta y me quedó el brazo con la carpeta del lado de afuera. Anabela: el colectivero me esperaba unos minutos para que no lo pierda, porque era la profe de su hijo y no quería que se quede sin clases, un amor. Mabel: un día de lluvia un hombre roza con su paraguas la cola de una anciana... se ligó flor de trompada de la mujer ofendida que nunca lo dejó explicar. Jimena: cerró la puerta cuando estaba bajando mi hija, le quedó atrapado el pie, encima arrancó y se iba. Rut: en el colectivo fue el segundo encuentro con el que hoy es el amor de mi vida... hace 7 años. Marcela: Cuando estaba embarazada y no me daban el asiento, el colectivero paró, se levantó y dijo que sí nadie me daba el asiento me lo daba él...
La Consigna
Materia Prima pidió “anécdotas en colectivos”