Cual Túpac Amaru, desmembrado, descuartizado, no sin dolor, no sin furia, el radicalismo está diseminado por todo el arco político, sus miembros han llegado a lugares donde era inimaginable. Los caballos del pragmatismo cinchan a los cuatro vientos, sus brazos y piernas se desgarran, más no logran separarse de su cuerpo. El hijo menor de Túpac Amaru es obligado a ver el suplicio de su padre, su descendencia, como los hijos radicales, no pueden imaginar algo peor.
Tribuna del lector: ¿Y el radicalismo?
por Marcos Martignone
mlmartignone@gmail.com
Finalmente se ordena que le sean amputados los miembros a Túpac y que sean diseminados por todo el territorio, también amputado está el radicalismo. La cabeza de Túpac fue exhibida en la punta de una lanza y luego no se supo más de ella.
¿Dónde está la cabeza del radicalismo? Cuentan las leyendas que el Inca está en cada uno de sus miembros, en cada lugar de territorio. En todo el arco político, donde haya un miembro radical estaría también el partido radical. ¿Estará el radicalismo en todos lados? ¿Estará en el populismo nacional? ¿Estará en lo que quedó de UNEN? ¿Estará en eso que llaman Cambiemos? ¿Estará en el Frente que se dice Renovador? ¿Estará en quienes no estamos en ningún lado, esperando el momento de ser lo que somos?
Hay quienes refutan la leyenda de la presencia simultánea de Túpac en todas partes y dicen que el Inca solo será encontrado cuando se encuentre su cabeza. ¿Dónde estará la cabeza del radicalismo? ¿Dónde se contienen las ideas, los principios, los proyectos del radicalismo? En todas las épocas existieron falsos profetas; en todas las eras los miembros descuartizados quisieron ser la cabeza, pero nunca fueron más que la expresión de lo que aspiran ser y no son. Gritan bien fuerte los miembros que dicen ser la cabeza, a viva voz, intentando que otras voces no se escuchen, pero no recuerdan, o no saben, que la cabeza de Túpac no hablará; porque solo la cabeza tiene conciencia, solo la cabeza recuerda el pasado, solo la cabeza sabe que a Túpac le han cortado la lengua y no grita, solo le queda la conciencia de ser lo que es. Entonces hoy el radicalismo parece no estar en ningún lugar y los que tampoco estamos en ningún lugar nos seguiremos preguntando… ¿y el radicalismo?