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Tribuna del lector: 25 años del Jardín 908

Por Serafín Oscar
2 de junio de 2015 - 00:00

Corría el año 1988, en la puerta de la Iglesia, la Sra. María Inés Casabal y la Sra. Aida Longo, junto al sacerdote José Sartori, concretaron la creación de una comisión con el propósito de crear un Jardín de Infantes y Guardería. Fue así que en el salón de usos múltiples construido hacía muy poco tiempo por la cooperadora de la EP N° 10 “Bartolomé Mitre”, se creó la comisión Pro- Jardín. Con un objetivo, trabajar codo a codo.
Fue imprescindible la colaboración de la Sra. Directora Alicia Peverelli, quien puso la Institución a disposición. ¡Qué tiempos hermosos aquellos! Recuerdo los bailes de Carnaval, almuerzos y cenas, los días que salíamos con el viejo Peugeot de Eduardo Manfredi a hacer propaganda.
Teníamos que pedir disculpas a los vecinos que quedaban afuera por falta de espacio. ¡Todos querían colaborar!
Una tarde, pala al hombro con el vecino Fernando Voigt, comenzamos la limpieza del terreno en donde Don Aldo tenía las colmenas, cedido por la comisión de la Sociedad de Fomento Manuel Belgrano, aporte fundamental para poder empezar a construir.
Los comienzos fueron difíciles, muy pocos creían que se podía lograr. Con el tiempo, al ver la obra avanzar, se fueron sumando voluntades, ya a la hora de cavar y llenar los cimientos éramos más de 30 vecinos trabajando ad honorem para lograr el sueño de un jardín para Manzanares.
Muchas personas participaron, pero siempre algunos nombres nos quedan en la memoria, cosa de la vida. Recuerdo algunos de ellos que ya partieron: “El Puma” Guzmán, Azucena Enrique, Eduardo Manfredi, Miguel Jiménez, José Sartori, entre otros.
Trabajamos con muchas ganas hasta que se logró la obra. Una vez concluida, se cedió al Estado provincial  bautizándola como Jardín “Manzanitas”. Recuerdo una hermosa placa colocada en la puerta de entrada armada con cerámicas y un dibujo de una manzana grande con un gusanito. Hoy solo un recuerdo que aloja esa imagen en la memoria.
Quedaron bajo promesa hecha al padre José la Sra. Marta Villalba, Catalina Cruz y Aida Longo como celosas custodias de la institución.
Cooperadoras posteriores, junto a directores, docentes y auxiliares, continuaron las ampliaciones logrando el orgullo de todo el pueblo, hoy, Jardín 908, rebautizado como “Benito Quinquela Martin”. Felicitaciones a todos los que hicieron posible este sueño. Disculpas si me he olvidado de alguien, espero que nos juntemos un día a recordar anécdotas, reviviendo esos tiempos de pioneros, de compañerismo, de un Manzanares hermoso. Muestra de cómo actúan las personas de bien.

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