San Patricio sumó el fin de semana su primer punto bonus en Reubicación I en su duelo de local ante GEBA, un histórico equipo de la Unión de Rugby de Buenos Aires.
“Nos quedan doce batallas”
Así definió Federico Cacciabue al camino de San Patricio, en Reubicación I. El sábado pasado cayó 8-6 ante GEBA y estuvo muy cerca del 1º triunfo.
Pero el apretado 6-8 y dejaron un intento de drop en el cierre, un gusto a poco en las cuentas del Celeste. Pese a que están dando sus primeros pasos en este nivel.
Tocó perder y queda la bronca, la frustración. Pero lo hablamos en el grupo y sirve para sumar. El grupo es la primera vez que está viviendo esto y nos pone contentos la actuación”, le contó Federico Cacciabue a El Diario.
El apertura fue el encargado de ejecutar ese intento a los palos que lo dejaba como “héroe o villano” en lo que describió como una necesidad.
“Faltaba poco y veíamos que teníamos que buscar un penal o un drop. El ataque se estaba desarmando, nos estábamos quedando con menos jugadores y me parece que era tirar a ver si entraba. Esta vez no entró, así que tendré que seguir entrenando en la semana”, argumentó.
De lo que no quedan dudas, es que la versión de Sanpa mejoró con respecto al debut visitando a San Fernando. “En la 1ª fecha aparecieron los nervios, la ansiedad del primer partido en Reubicación. Nos cuesta ir de banda a nosotros, ser los favoritos”, reconoció.
“Contra GEBA fue al revés, jugamos ante un equipo de Primera contra el que no teníamos nada que perder y me parece que se vio a lo largo del partido. Al final, por una jugada, la victoria fue para ellos”, sentenció.
-¿Qué te dejó esta presentación de San Patricio?
-Le podemos jugar de igual a igual a todos. Como quedó demostrado en la primera fecha, podemos perder contra cualquiera. Y también le podemos ganar a cualquiera. Hay que seguir trabajando, que van a venir más triunfos.
“Nos quedan 12 batallas, paso a paso cada fin de semana. A preparar la cabeza para el próximo fin de semana que también será durísimo”, concluyó.
Dos tiempos
“Esta clase de partidos son como finales. Los puntos que no hacés de un lado, te los hacen del otro. A veces pecamos de inocentes por querer hacer un pasito más y no cuidar la pelota. Al final se vio reflejado, que si hubiéramos embocado una o dos en el primer tiempo, el resultado final hubiera sido diferente”, desmenuzó la derrota ante GEBA.