La liga Radio en Porto Alegre
Lo vivido en el estadio Beira-Río es inexplicable. Fue una sensación única, irrepetible. Había muy pocos hinchas nigerianos, pero muchísimas personas del Inter de Porto Alegre que alentaban a los africanos y el estadio explotó con los goles de Nigeria. Hubo algunos momentos de tensión pero quedó ahí, no se registraron incidentes. Quedó en la rivalidad futbolística, en el folclore de los cantitos, porque después se abrazaban unos con otros.
La organización llama mucho la atención por la prolijidad y lo riguroso que de los controles. No solo de la seguridad privada del mundial, sino también de la gendarmería brasilera. En la frontera estuvimos detenidos 4 horas por los estrictos controles que se realizaron cada 5 ó 10 kilómetros.
En lo futbolístico, la tribuna aplaudió muchísimo a Di María y se cuestionó a Agüero e Higuain. La Selección dejó una buena imagen, pero la falta de presión arriba por parte de los delanteros y el flojo trabajo defensivo fueron los temas que más se discutían en el post partido. Pero, en definitiva, fue una fiesta que quedará guardada eternamente.