Tribuna del lector: Comedores escolares: la década ¿qué?
Aunque el llamado “bombardeo mediático” pueda haber llegado a aturdirnos un poco, no impidió nuestro estupor e indignación al enterarnos que Pilar ha “perdido” 9.000 cupos para los comedores escolares.
Las reacciones no obedecen a ninguna causa vinculada a lo ideológico o lo partidario. No hay ninguna especulación electoralista y tampoco se relaciona con lo bien o lo mal que puedan caernos determinados funcionarios. Son –o fueron- brotes de sensibilidad humana.
Algo que se aprecia desde el primer momento es que se intentó ocultarlo bajo la apariencia de un aumento en el subsidio por unidad (almuerzos y desayunos o meriendas). Salta a la vista que no hubo aquí ingenuidad o inadvertencia. Los que tomaron la decisión sabían muy bien que no sería bien recibida y buscaron el modo de disimularla. No lo lograron.
En Pilar se trata de 2.600 almuerzos menos a $ 6,30, según la nueva “tarifa”, y de 6.400 desayunos o meriendas a $ 2,50. La suma total es de $ 32.380. ¿Realmente no los hay? Una cifra de menos de $1 millón por mes.
¿Quién, o quiénes adoptaron semejante medida? ¿Entre quiénes fue consultada? ¿Tiene que ver con restricciones presupuestarias?
El tesorero del Consejo Escolar señaló al gobierno provincial como responsable y explicó que abarca a todo el territorio bonaerense.
Cualquier ciudadano interesado podría hacer llegar a las autoridades de La Plata sus puntos de vista sobre cómo hacer para evitar esta vergüenza: por ejemplo, indicando qué gastos reducir y qué temas de gestión priorizar. En nuestro criterio ningún rubro presupuestario puede estar por encima o por delante de la alimentación de nuestros chicos.
¿Qué va a pasar ahora con los que queden fuera del cupo? ¿Qué sentirán las personas que en la propia escuela deban determinar que este alumno come y aquél ya no lo hará?
Que nadie se atreva a llamar demagogia a esta preocupación. Si tantos reales o presuntos éxitos en el orden de la “inclusión social” han servido para llegar a esto, habría sido mejor que nadie hubiese hablado llenándose la boca y tratando de obtener réditos de tales anuncios. ¿Será esto la “década ganada”?, ¿Ganada por quién?
*Concejal