Una siesta en cada tiempo
“¿Quién detendrá la lluvia?” Se pregunta John Fogerty, desde una de las canciones más famosas de Creedence. ¿Quién parará la caída de Fénix? El equipo de Pilar sufrió el miércoles su cuarta derrota consecutiva, ahora se ubica 9º en la tabla de la B Metro, a tres puntos del último boleto para el Reducido, hoy en manos de Platense.
El equipo de Pilar tuvo una leve mejoría pero sigue lejos de su juego y sobre todo continúa sin dar respuestas anímicas. El Dragón golpeó en el inicio de cada tiempo (otro mal del equipo de Pilar) y se llevó la victoria por 3 a 1.
Salieron a atacar los de Fito Della Pica, que luchan por no descender. En diez minutos provocaron tres llegadas claras. Hasta que pasó lo que tenía que pasar: a los 12, Pablo Bueno puso el 1-0.
Pareció despertar Fénix a partir de los 20 y en algunos tramos nos hizo acordar a aquel equipo de juego asociado, toque y llegada franca al arco rival. Una gran jugada de Leonardo Ruiz (otra vez de flojo partido) dejó mano a mano a Mariano Puch que se perdió el empate, en la más clara de esa primera parte.
Volvió a entrar dormido Fénix en el 2º tiempo. El local avisó primero y en la siguiente, Leonardo Romero puso el 2-0 a los 5. Faltaba un montón, pero parecía liquidado. De hecho no pasó casi nada hasta que el árbitro Ramiro López se dignó a cobrar uno de los tres claros penales que le cometieron a Fénix.
Nicolás Gianni, de buen debut, puso el descuento a los 32 y abrió una luz de esperanza. Gonzalo Gil (entró por Adrián Torres) tiró por arriba del travesaño la más clara para llegar al empate. Pero a los 42, el polémico López marcó penal para Defe por una tonta falta de Pereyra (entró por Puch). Nahuel Fioretto cambió por gol y partido liquidado.
Fénix volvió a perder. El Reducido hoy parece una utopía, no desde las matemáticas sino desde el bajón, casi inexplicable de un equipo que no encuentra la salida.